A pocos días de finalizar su mandato, el ex gobernador Jorge Sapag dejó firmado un decreto que transfiere a un fondo fiduciario la totalidad de las tierras fiscales que la provincia posee en los departamentos de Añelo y Pehuenches, y ordena que los dividendos que se obtengan por su usufructo se destinen a infraestructura educativa.

Se trata de un canje sobre la totalidad de las tierras que están en el área de mayor desarrollo petrolero y que ahora quedarán bajo la administración de Fiduciaria Neuquina SA.

El decreto habilita el desarrollo de proyectos urbanísticos sobre las tierras transferidas, aunque establece que no pueden otorgarse tenencias ni adjudicarse en venta.

vaca muerta

En el decreto de su creación, Sapag planteó que “estamos frente a una oportunidad histórica a nivel provincial, lo cual plantea el desafío de canalizar eficientemente los recursos extraordinarios provenientes del desarrollo de Vaca Muerta”. Agregó también que el auge del desarrollo no convencional de hidrocarburos demanda una “urgente intervención del Estado” a fin de planificar y gestionar un uso racional, adecuado y sostenible de las tierras fiscales provinciales.

Con ese fin, dispuso la creación del Fondo Fiduciario para la Infraestructura y Equipamiento Educativo, integrado por la totalidad de las tierras fiscales de dominio privado provincial de los departamentos de Añelo y Pehuenches y sus frutos, “así como las que el Poder Ejecutivo incorpore posteriormente”.

Integrarán el fondo el producto del 100% de los derechos que correspondan sobre las tierras transferidas, así como lo obtenido por la explotación que se hiciere de las mismas, incluidos los derechos de servidumbre. Estos departamentos -los más extensos de la provincia- comprenden la zona caliente de Vaca Muerta y es en donde están casi la totalidad de áreas en explotación.

El decreto planteó como propósitos de esta transferencia “asegurar, proveer y garantizar el derecho a la educación” de los habitantes de la provincia.

La EPET 20, uno de los establecimientos que se encuentran en obra.

Como destinos específicos, fijó que el dinero del fondo sea utilizado para mantenimiento, dotación de infraestructura y equipamiento para escuelas públicas y organismos de gobierno vinculados a la administración de la educación; para otorgar créditos y subvenciones a entidades educativas; para la ejecución de programas especiales; y “para cualquier otra acción vinculada al cumplimiento del objeto del Fondo Fiduciario”.

Entre las tierras transferidas al Fondo Fiduciario, el decreto excluyó las tierras que se encuentran ubicadas en ejidos municipales, las que hayan sido reservadas para desarrollo industrial, las que hayan sido adjudicadas por licitación pública y las que hayan sido destinadas a proyectos de interés público.

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