Durante décadas, la banana más exportada y, por lo tanto, más importante en el mundo fue el Gros Michel, pero en la década de 1950 resultó prácticamente aniquilada por el hongo conocido como mal de Panamá.

Los productores bananeros se volvieron a otra especie que era inmune al hongo – Cavendish, más pequeña y menos sabrosa, pero capaz de sobrevivir a los viajes globales y, sobre todo, capaz de crecer en suelos infectados.

Aunque los hábitats donde se cultiva la banana todavía tienen sus propias especies, prácticamente todos los plátanos exportados a los mercados extranjeros son Cavendish, clones de la primera planta de Chatsworth.

bananaUna cuarta parte de los plátanos consumidos en la India son Cavendish, mientras que prácticamente todos los plátanos vendidos y consumidos en China son descendientes de la planta de Chatsworth.

Pero, mientras los horticultores estaban ocupados cultivando sus Cavendish, el mal de Panamá desarrollaba una nueva cepa más letal que la que acabó con el Gros Michel, porque también afecta a numerosas especies locales.

“Trato de evitar dramatizar esta historia pero mira lo que sucedió previamente con el Gros Michel,” dijo Gert Kema, un experto en la producción mundial de bananas, de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos.

Actualmente el mal de Panamá ataca plantaciones en Africa, Indonesia, Filipinas y Australia, pero se teme que pueda llegar pronto al continente americano. “Esto va a tomar algún tiempo, pero corremos contra el reloj; no tenemos nada que reemplace la cepa Cavendish en este momento”, agregó.

Unas 10.000 hectáreas de Cavendish ya han sido destruidas, de acuerdo con Panamá Disease.org. Los expertos advierten que muchas más seguirán si no se detiene el hongo.

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