Los discos suenan con el mismo tono en cualquier punto del planeta, pero un puñado de temas encapsulados en algún formato digital no permiten apreciar el carisma de un artista. Era ese, quizás, el condimento que adeudaban los éxitos del popular Lionel Richie a sus fanáticos en Argentina, que tendrán la posibilidad de escuchar sus canciones más emblemáticas en su primer show en el país: el 1° de marzo en GEBA.

La espera se hizo larga. Richie tiene 66 años y más de 45 de carrera, desde que formó parte de The Commodores, el sexteto en el que pudo sacar a relucir su estilo único y su capacidad para “endulzar” el soul más duro. Y no paró. La concatenación de piezas que obtuvieron fama mundial lo ayudaron a no perder su línea arriba del escenario, aunque el trajín de la industria lo haya obligado a mutar a los géneros que más se escuchan. No por eso perdió su esencia.

Después de tocar en el prestigioso festival de Viña del Mar, en Chile, llegará a Buenos Aires para recorrer sus más grandes éxitos, como “All night long”, “Hello”, “Endless love” y “Say you, say me”, con los que consiguió posicionarse en varias oportunidades como líder de los rankings de Estados Unidos –su país natal– y el Reino Unido, y que también le dieron premios, como cinco Grammys, un Globo de Oro y hasta un Oscar.

lionel richie 1Y es en esta gira en particular donde buscará reencontrarse con esas raíces del principio de su carrera, y pondrá en escena un muestrario de canciones de The Commodores. En definitivas cuentas, será un homenaje a ese trampolín que le permitió, en muy poco tiempo, cantar con estrellas de la talla de Diana Ross o con el mismísimo Michael Jackson, con quien compuso “We are the world”, que formó parte del álbum benéfico “USA for Africa”.

Pero esa no es la única acción que se le destaca a Richie. Su vida fuera de los escenarios también acaparó portadas de revistas, sobre todo cuando tomó la decisión de adoptar a la que luego se convertiría en su hija de mayor renombre: Nicole.

“Fui a un concierto de Prince y en la mitad del escenario estaba esta chica de cuatro años, tocando la pandereta. Fui a los camarines y conocí a sus padres (Karen y Peter Escovedo, parte del elenco), y tenían problemas en su relación. Les dije: ‘mientras lo resuelven, la niña está en el limbo. Déjenla conmigo hasta que terminen el tour y luego lo arreglamos’”, contó alguna vez. Esa relación jamás se rompió, y acompañó a la extravagante Nicole en sus momentos más oscuros de adicción a las drogas, como en los de extrema felicidad: lo convirtió en abuelo con el nacimiento de Harlow Winter Kate. Miles y Sofia son los otros hijos del cantante.

Sin dudas, el universo musical de Richie hace a esta primera presentación en el país algo muy especial, sobre todo por la relación cercana que siempre intentó mantener con sus fanáticos, y que recalcó en más de una oportunidad. “ Un recital no se trata de lo bien que pueda cantar yo, sino de lo bien que lo haga el público. Cuando veo que hay cuatro generaciones cantando canciones de cuando ellos ni siquiera habían nacido, me siento genial. Lo es todo”, confesó. Y a eso apuntará en GEBA, cuando se encuentre con una de las audiencias más ruidosas del planeta.

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