Ricardo Iorio sorprendió a Roxette cuando interpretó en su tercer disco algunos covers y reversiones de temas que saltaron a la fama y que se convirtieron en clásicos. Su versión de la canción “I Don’t Want To Get Hurt” (de Roxette) fue tan buena que recorrió el mundo.

Así fue que un buen día el dúo Roxette la escuchó. La canción original fue convertida en una balada al estilo del metal clásico.

La sorpresa llegó de la mano de Twitter y de un mensaje de Marie Fredriksson y Per Gessle quienes elogiaron la interpretación y le escribieron: “Interesante elección”. Es más, compartieron el video de Iorio. ¿Qué tal?

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