A los 40 años, aumenta el tamaño de la próstata y disminuye la producción de testosterona.
Aunque se afirma que la cuarta década es la etapa más “productiva” de los hombres, tristemente esta hace referencia más a una consolidación económica y profesional, que a la práctica sexual. Buu.

De hecho, una reciente investigación realizada en el Reino Unido afirma que a los 39 años, los varones dejan de ser sexualmente atractivos para las jóvenes, pues están en la plena transición al cuarto piso, donde comienzan a acentuarse los signos de envejecimiento; canas, arrugas, pérdida de cabello, papada pronunciada, dentadura en mal estado, etc.

Pero, lo peor viene ahora, a los 40 años, los hombres representan más una imagen paterna que un símbolo sexual, además de que el 60 por ciento de ellas no se acercaría por temor a que estén casados.

40 añosY las malas noticias continúan, el presidente de la Sociedad Mexicana de Urología, Mariano Sotomayor, explica que a los 40 años, la salud masculina enfrenta irremediablemente dos alteraciones naturales; aumenta el tamaño de la próstata y disminuye la producción de testosterona.

Al reducirse la producción de testosterona baja el nivel de masa muscular. Se acumula grasa en el abdomen, mayor predisposición a desarrollar osteoporosis, además de disminución del deseo sexual y problemas en la erección. En el plano intelectual, hay dificultad para concentrarse, cambios de humor y hasta signos de depresión.

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