Y hubo batacazo en el ATP de Buenos Aires. Rafa Nadal, campeón defensor y máximo favorito, se despidió en semifinales tras caer 6-4, 4-6 y 7-6 (7-4) el austríaco Dominic Thiem, en un duro partido marcado por el intenso calor y en el cual incluso desperdició un match point.

El número cinco del ranking llegaba a la capital argentina con la misión de recuperarse del golpe que sufrió al perder en la primera ronda del Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año, y la paliza que le propinó Novak Djokovic en la final de Doha. Sin embargo, se marcha ahora a Río de Janeiro con un nuevo traspié en un comienzo de temporada de muchas dudas.

Nadal no mostró su mejor versión en este nuevo paso por Argentina, donde debió trabajar para vencer en las primeras rondas al tandilense Juan Mónaco y al italiano Paolo Lorenzi. El calor y la humedad extrema, así como las molestias estomacales que sintió desde su llegada a Buenos Aires, jugaron en contra su recuperación. Pero también su juego y su mente, ya sin la fortaleza de otras épocas.

rafa nadal 2El primer set, que se llevó Thiem por 6-4, marcó la tendencia del partido, pese a que la definición fue ajustada. En ese contexto, el austríaco castigaba con su derecha y también con su revés, y Nadal aguantaba su potencia como podía, pero muchas veces era sobrepasado y eso lo hacía equivocarse, como cuando falló un revés paralelo y cedió su servicio, lo que le costó quedar abajo 5-4 y luego perder el parcial por 6-4.

Nadal, lejos de entregarse, luchó durante todo el segundo set para equilibrar los ‘misiles’ que recibía del otro lado de la cancha, alentado por el público que ansiaba verlo ganar.

El “Olé, olé, Rafa, Rafa” tronó fuerte en el estadio y el español se llevó el segundo set por 6-4 con un quiebre de servicio que se produjo tras una derecha larga de Thiem.

En el último parcial, el austríaco lucía mejor físicamente y se adelantó 2-0 con un quiebre (1-0), pero el súper campeón mallorquín sacó a relucir su gran corazón e igualó 2-2, con una paridad que se mantuvo hasta el tie break.

En la definición rápida, Thiem se adelantó 6-1 con Nadal totalmente expuesto y en su peor versión, pero vaciló cuando tuvo los cinco match points a favor, o quizá se percató de lo que estaba a punto de conseguir y por eso cerró con algunas dudas por 7-4 en su tarde soñada.

“Es increíble. Acabo de ganarle a uno de los mejores de la historia. Sin dudas es mi mejor triunfo. Nadal es una leyenda, uno de los más grandes de todos los tiempos. Es un sueño hecho realidad”, celebró el austríaco, de 22 años y decimonoveno del ranking ATP.

“Perdí el segundo set pero nunca me entregué. Tuve suerte cuando pegué en la línea cuando tuve un match point (en contra)”, añadió Thiem, quien salvó un punto de partido con un espectacular drive sobre la raya cuando servía 4-5 en el tercer set.

La victoria ante Nadal, el nueve veces campeón de Roland Garros, marca un nuevo hito en el vertiginoso crecimiento del austríaco. Ganador de tres títulos la temporada pasada (Gstaad, Umag, Niza, todos sobre arcilla), mañana buscará una nueva conquista en la definición ante el español Nicolás Almagro que derrotó 6-4 y 7-5 a su compatriota David Ferrer. Entre estos dos tenistas, se repartieron cuatro de las últimas cinco ediciones del ATP porteño: Almagro festejó en 2011, mientras que Ferrer lo hizo en 2012, 2013 y 2014.

Por su parte, el público argentino despidió de pie a Nadal, quien retribuyó con los brazos en alto tanto afecto, y también se llevó un aplauso Thiem, un tenista que parece dispuesto a cortar con la hegemonía de los españoles en el ATP porteño, con siete títulos consecutivos desde 2009.

Dejar una respuesta