“¡Albert Einstein tenía razón!” fue una de las frases más escuchadas y leídas ayer a partir de una noticia que generó revolución en el mundo de la ciencia. Un grupo de científicos del observatorio estadounidense Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory (LIGO), a cargo de la argentina Gabriela González, comprobaron la existencia de las ondas gravitacionales predichas por el físico alemán hace un siglo.

¿De qué se tratan dichas ondas? Se producen cuando las masas se aceleran y comprimen, y estiran el espacio. Se propagan en el vacío a la velocidad de la luz y distorsionan el espacio-tiempo, de una forma parecida a las ondas que produce una piedra que se lanza al agua.

“Hasta ahora, hemos sido ‘sordos’ frente al universo. Hoy podemos escucharlo por primera vez”, sostuvo David Reitze, director ejecutivo de LIGO, durante el anuncio en Washington.

El observatorio captó la huella de la fusión de dos agujeros negros. Esta prueba no sólo confirma la existencia de las ondas gravitacionales, sino que supone “una nueva era en la astronomía”, afirmaron los investigadores. “Construimos un nuevo tipo de telescopio y logramos abrir un campo totalmente nuevo”, aseguró el padre fundador del sistema LIGO, el profesor Rainer Weiss, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

EinsteinEinstein 1Efedrina2Según indica la teoría, todo cuerpo acelerado emite este tipo de ondas, que son más intensas cuanta más masa tenga el cuerpo. Sin embargo, por lo general las ondas gravitacionales son tan débiles que Einstein no creía que pudiesen medirse. Aun así, los físicos intentaban desde hace 50 años encontrar una prueba directa de su existencia, aunque todos los hallazgos que se reportaron hasta ahora habían resultado ser inconsistentes y apenas se dudaba de su existencia.

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