Una joven empleada municipal de Tunuyán fue protagonista de un hecho de generosidad de esos que merecen la pena destacar. Se trata de Cristina Espósito, que luego de encontrar $30.000 tirados en la calle se los llevó inmediatamente a la dueña, sin pedir recompensa a cambio.
Cristina tiene 32 años, es madre de tres hijos y está separada. Este lunes le tocó vivir una situación que pondría a muchos en la duda entre hacer lo correcto o sacar ventaja en beneficio propio; sin embargo, ella no vaciló un instante en decidirse por la primera opción.
Mientras cumplía con su horario de trabajo como tarjetera de estacionamiento medido en Tunuyán, vio cómo a una mujer se le caía una bolsa y seguía su rumbo sin percatarse. Sin dudarlo, lo recogió y se lo devolvió a la dueña.
Cristina EspósitoCristina realiza su tarea laboral desde hace un año en la misma zona del Valle de Uco, por lo que conoce a las personas que trabajan o tienen sus negocios allí, entre ellas a la señora que habría perdido el dinero de no ser por su generosidad y buenos principios.
Cristina explicó las razones que la llevaron a devolver la plata instantáneamente: “A todos nos cuesta tener el dinero para sobrevivir, sea mucho o poco a todos nos lleva trabajo ganarlo, por eso no dudé en devolverlo y fui para allá”.
Cristina reconoció que no recibió recompensa alguna de parte de la dueña de los $30 mil. “La señora me agradeció, pero no me dio nada por haberle dado la plata. Creo que está bien, no tenía que darme nada a cambio”, dijo.
Cristina fue reconocida por el intendente de Tunuyán, Martín Aveiro, y recibió una plaqueta por sus valores de honestidad e integridad demostrados en sus acciones.

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