La novela del conflicto gremial en Salta Capital lleva varias semanas. Un sainete que complica el horizonte político de Gustavo Sáenz y que tiene como único impedimento -para lograr un acuerdo- es el desempeño del mismo equipo del Intendente. Los gremios no sienten que Garcia Salado sea un interlocutor valido y abierto al dialogo.

gustavo sáenzAún no hay respuestas del jefe de Gabinete Garcia Salado para resolver el conflicto con los trabajadores quienes reclaman aumento salarial, entrega de indumentaria, pago por movilidad y contratos para los que entraron por agrupamiento político.

 

 

Marzo fue un mes complicado para el municipio. Los trabajadores están haciendo sentir los reclamos y una vez más tomaron medidas de fuerzas para ser escuchados.

Foto de El Tribuno.info
Foto de El Tribuno.info

La problemática no es sencilla, pero muchos de estos gremios sienten que antes tenían un canal directo con Miguel Isa y hoy no logran hablar directamente con el jefe comunal. Desde ya, que las declaraciones de Garcia Salado no lo convierten en “el mejor amigo de los gremios”. A veces, los mayores problemas se resuelven en una mesa donde el carisma del actual intendente es la única vía para pedir paciencia y acompañamiento.

Según manifestó, Daniel Arias a FM 89.9 la quita de colaboración continuará y se declararon en estado de asamblea permanente hasta que aparezca algún representante del Ejecutivo y acerque una respuesta a los “reclamos de siempre”.

En política, siempre debe primar el dialogo. No olvidar que cuando mayor es el conflicto se requiere de carisma y capacidad de convencimiento.