Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE lograron consensuar una posición común para que el presidente del consejo europeo, Donald Tusk, cierre en las próximas horas un acuerdo con Turquía para deportar a este país a los inmigrantes irregulares.

Los líderes, sin embargo, no cerraron un texto definitivo porque debe ser pactado con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, y porque el borrador de declaración conjunta incluye “algunos elementos que no son aceptables” por todos los Estados miembros, según han explicado fuentes europeas a la agencia de noticias Europa Press.

A su llegada a la cumbre europea, Davutoglu opinó que ese acuerdo supondría “buenas noticias para el continente”, según la agencia EFE.

El mandatario turco recordó que su país recibió 2,7 millones de refugiados “sin asistencia significativa de ninguna parte”, y ratificó el compromiso de Turquía de seguir con su política “humanitaria”.

Enfatizó, en ese contexto, que la UE y Turquía se reúnen por “razones humanitarias” y comparten el mismo objetivo de “ayudar a los refugiados”.

El jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, y el primer ministro holandés y presidente de turno de la UE, Mark Rutte, formarán con Tusk el equipo negociador que examinará la oferta de acuerdo con Davutoglu en las próximas horas.

YAN19 IDOMENI (GRECIA) 09/03/2016.- Un hombre permanece junto a tiendas de campaña durante un día de lluvia cerca de Idomeni (Grecia) mientras espera para cruzar la frontera con Macedonia hoy, 9 de marzo de 2016. Grecia estima que más de 25.000 migrantes esperan en Idomeni para cruzar la frontera. Eslovenia, Croacia y Serbia han comenzado hoy a aplicar restricciones fronterizas para restaurar la normativa Schengen, lo que supone el cierre efectivo de la ruta de los Balcanes para los refugiados. La medida no ha supuesto ninguna alteración en las fronteras de estos países porque los refugiados llegan a cuentagotas tras el cierre de la frontera de Macedonia con Grecia a finales de febrero, informaron los medios locales. EFE/Yannis Kolesidis

“El acuerdo es posible, aunque aún muy difícil”, declaró Rutte a la prensa al término de la primera jornada de cumbre europea. Tusk y Juncker, por su parte, han preferido no comparecer ante los medios para “no perjudicar” la negociación con Ankara.

Así las cosas, el Consejo europeo retomará formalmente a partir de las 13 horas (9 de Argentina) y no a primera hora como estaba previsto inicialmente.

El objetivo es que los negociadores tengan tiempo para consensuar el documento, que deberá ser aprobado por los Veintiocho antes de que se reúnan los líderes europeos con Davutoglu para el acuerdo definitivo.

Durante la cena de ayer, los líderes europeos incorporaron cambios “mínimos” en la propuesta de acuerdo para expulsar a los refugiados sirios a Turquía, con el objetivo de reforzar el papel del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en el proceso y también de subrayar que cada demanda de asilo será tratada de manera individual.

Se trata de modificaciones para reforzar la “legalidad” del proceso de retorno, según indicaron fuentes europeas, después de las duras críticas recibidas en la última semana a un acuerdo que el propio ACNUR y otras organizaciones humanitarias calificaron de “ilegal” y contrario a la Convención de Ginebra.