Dos “ladripolicias” de la Dirección de Investigaciones están bajo la mira de la Justicia y de la cúpula policial de Mendoza tras haber sido descubiertos por cámaras de seguridad cuando intentaban robar bandejas de carne ocultándolas bajo sus ropas en un hipermercado de Guaymallén.

El bochornoso hecho ocurrió el pasado Viernes Santo minutos antes de las 8.30. Los dos efectivos, que vestían de civil, ingresaron al Walmart ubicado sobre el Acceso Sur en Dorrego. Tras merodear por las góndolas, le cambiaron la etiqueta a una bandeja de carne para pagarla a menor precio y ocultaron otra debajo de sus prendas. Los policías no sabían, a pesar de que viven de perseguir a delincuentes, que sus movimientos estaban siendo monitoreados por las cámaras de vigilancia.

walmartPor eso, cuando llegaron a la línea de cajas, los sabuesos fueron advertidos de que los guardias habían observado el ilícito y que debían abonar lo que llevaban oculto y el precio real del otro artículo. Al verse descubiertos, los policías reaccionaron de manera violenta contra los guardias y el personal de línea de cajas.

Fue tal el alboroto que debieron pedir la presencia del policía que prestaba servicios extraordinarios como seguridad del local. Testigos del hecho señalaron que los acusados estaban “en evidente estado de ebriedad”. “Decían que eran policías y que hacían lo que querían por eso”, agregaron.

Al notar que era un muchacho joven -un auxiliar con poca antigüedad en la Fuerza- los efectivos de Investigaciones increparon a su colega y lo amenazaron con golpearlo. Luego pagaron una de las bandejas de carne al precio que correspondía y abandonaron el supermercado.

Sin embargo, el policía que custodiaba el hipermercado insistió y trató de detener a los sospechosos para identificarlos. Lejos de deponer la actitud, los efectivos subieron al VW Bora de uno de ellos y le tiraron el auto encima al uniformado, con lo que casi logran atropellarlo. El caso había pasado a mayores, por lo que el policía pidió refuerzos.

Hasta el momento, los dos revoltosos eran dos sujetos comunes que habían intentado cometer un delito menor, por lo que los dirigentes de Walmart decidieron no realizar una denuncia en su contra. Pero cuando los sospechosos fueron identificados y se accedió a las imágenes capturadas por las cámaras, las autoridades pudieron establecer que se trataba del inspector G. P. y del auxiliar primero J. M (se preservan los nombres por encontrarse el hecho en etapa de investigación). Ambos prestan servicios en la Dirección de Investigaciones.

De acuerdo a policías que prefirieron el anonimato, estos dos sujetos ya cuentan con antecedentes por infracciones dentro y fuera de la Fuerza. El mayor temor de los colegas de estos “poli-mecheros” es que continúen trabajando y el expediente en su contra quede “cajoneado”.

“Si bien todo parece indicar que no se habrían llevado nada finalmente, si se comprueba el hecho, estaríamos ante una falta administrativa gravísima y reprochable”, indicó a Los Andes el jefe de Policía, Roberto Munives, quien admitió estar al tanto de la situación.

El director de la Fuerza adelantó que ya se le dio intervención a la Inspección General de Seguridad y hoy se convocará a los partícipes del hecho denunciado y a los testigos para corroborar que efectivamente los hechos se dieron así.

“De comprobarse la falta, la sanción puede ir de los 30 a 60 días de suspensión hasta la exoneración”, explicó Munives. Y sentenció: “Estamos muy comprometidos en hacer un saneamiento en la Fuerza cuando hay actos que atentan contra la confianza publica. Así como respaldamos al personal que actúa bien, también vamos a ser inflexibles contra los que actúan mal”.

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