La Enfermedad Renal Crónica (ERC) se ha constituido en un importante problema de salud en todo el mundo. La incidencia de la ERC se ha duplicado en la última década, y se espera que este incremento alcance entre un 5-8% anual. En los Estados Unidos la incidencia promedio de la ERC es de 336/1, 000,000 de población, no obstante, varía en función de las categorías de población, así, es de 256/1, 000,000 en la población blanca, y de 982/1, 000,000 en la afroamericana. El promedio en Europa alcanza 135/1, 000,000 y en el Reino Unido es de 100/1, 000,000. En Australia la incidencia en la población blanca es de 94/1, 000,000, pero en la población aborigen alcanza la cifra de 420/1, 000,000.

Este notable incremento de la ERC posiblemente sea el reflejo de la epidemia de diabetes mellitus tipo 2. Actualmente la cantidad de personas en el mundo con diabetes tipo 2 alcanza los 154 millones, y se espera que esta cifra sea doblada en los próximos 20 años, teniendo un mayor impacto en los países en desarrollo, en donde se espera que el número de personas con diabetes tipo 2 alcance la cifra de 286 millones.

55535f2ed7f7dDe acuerdo al Reporte Mundial de Salud y el Proyecto Global Burden of Diseases, las enfermedades renales terminales contribuyen al peso global de las muertes en el planeta con un millón de fallecimientos cada año. Las estimaciones globales anticipaban que para 2010, alrededor de 2, 095,000 pacientes estarían en programa de diálisis crónica, lo que representaba un costo global de aproximadamente US $1.1 trillones. Si tomamos como ejemplo a los Estados Unidos, en 1993, había en ese país, 150,000 pacientes en tratamiento de diálisis y trasplante; para el 2003, la cifra alcanzó 360,000 y la cantidad proyectada para los próximos 10 años era de 650,000. Ese crecimiento exponencial de la población con enfermedad renal terminal, que necesita de tratamientos de diálisis o trasplante para mantenerse con vida, tiene implicaciones relevantes para los sistemas de salud en los diferentes países. Para Estados Unidos, el país más rico del planeta, el mantenimiento de un paciente en diálisis durante un año, cuesta alrededor de US$52,000.00, en tanto que, sostener una persona con trasplante de riñón, tiene un costo anual de US$ 18,500.00. El problema de cobertura para la terapia renal de reemplazo (diálisis y trasplante) es crítico en los países en desarrollo. Más de 100 países en vías de desarrollo, acumulando una población de más de 600 millones, carecen de provisión de servicios para terapia renal de reemplazo.

Por iniciativa de la International Society of Nephrology (ISN) y The International Federation of Kidney Foundations (IFKF) desde el año 2006, se dio a conocer la celebración del Día Mundial del Riñón (World Kidney Day). Este acontecimiento mundial tiene el objetivo de hacer consciente a los seres humanos de la importancia de las enfermedades renales crónicas, además de llamar la atención sobre la necesidad de que en todo el mundo se organicen programas dirigidos a la detección precoz de estas enfermedades y a la organización de estrategias para prevenir las enfermedades renales terminales. Cada año la celebración tiene lugar el segundo jueves de marzo e incorpora un lema. Para el 2016 el lema es Enfermedad Renal y Niños. Actuar temprano para prevenirlas (Kidney Disease & Children. Act Early to Prevent It). La ERC en niños puede ser causada por anomalías del nacimiento (malformaciones estructurales de riñones, vías urinarias o vejiga, reflujo, riñón único, etc.), enfermedades hereditarias (Enfermedad renal poli quística), infecciones, síndrome nefrótico, o por enfermedades sistémicas (Lupus). La mayoría de los niños con una enfermedad renal, progresan a insuficiencia renal crónica y demandarán terapia sustitutiva (diálisis o trasplante).

Los programas para la detección temprana de la enfermedad renal crónica, vinculados a las estrategias de prevención primaria y secundaria son absolutamente necesarios y urgentes como línea de política pública dirigida a mitigar los efectos de estas enfermedades y a enlentecer su progresión