El 3 de marzo dos hombres armados entraron en la casa de Berta Cáceres, activista ambiental de Honduras, y la mataron a tiros. Durante años, Cáceres se había opuesto vigorosamente al proyecto de la presa de Agua Zarca, que se construirá en las tierras de los lenca, el pueblo indígena al que pertenecía.

Cáceres fue una de los 185 activistas ambientales que fueron asesinados en 16 países el año pasado, según un nuevo informe de Global Witness, una organización sin fines de lucro dedicada a exponer los abusos al medioambiente.

Berta CaceresEsos asesinatos representan un aumento del 59 por ciento en comparación con las cifras de 2014, según el mismo informe, y son el porcentaje más alto desde que Global Witness comenzó a recopilar datos en 2002.

“El medioambiente se ha convertido en un nuevo campo de batalla para los derechos humanos”, dijo Billy Kyte, un líder de la campaña de Global Witness y autor de la investigación.

En Brasil asesinaron a 50 activistas en 2015 que estaban ligados a la expansión agrícola y la tala ilegal en la selva tropical del Amazonas. En Filipinas hubo 33 muertos y en Colombia, 26. En ambos países algunas empresas mineras y agroindustriales están respaldadas por grupos paramilitares, dijo Kyte.

Casi el 40 por ciento de las víctimas pertenecían a grupos indígenas, lo que refleja un aumento de la demanda de recursos naturales como minerales, madera, tierra y la energía hidroeléctrica que a menudo se encuentran en zonas remotas, dijo Kyte.

Los inversores en Estados Unidos, la Unión Europea y China están vinculados a muchos de esos proyectos, agregó.

Global Witness analiza los datos sobre las tasas de arrestos y condenas, aunque la organización dice que la gran mayoría de los delincuentes escapan de la justicia.

Frente a la creciente presión internacional, las autoridades de Honduras detuvieron en mayo a cuatro hombres relacionados con el asesinato de Cáceres. Sin embargo, Global Witness y otras organizaciones continúan empujando una investigación independiente.

“Estamos seguros de que los autores intelectuales del asesinato de Berta aún no enfrentan cargos”, dijo Kyte.

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