Las vacaciones familiares deberían tratarse de crear recuerdos para toda la vida, pasar tiempo con los seres queridos y, lo más importante, divertirse.

Sin embargo, muchas veces terminan siendo todo lo contrario, dice Kay Merrill, especialista en viajes familiares y dueña de una consultoría de viajes ubicada en California.

A continuación, la experta comparte sus consejos para asegurar que tu escapada familiar sea como la imaginas:

vacaciones en familiaIncluye a todos en la planificación, sobre todo a los más pequeños: Puede que tu hijo de dos años no tenga mucho que aportar al itinerario, pero Merrill dice que los niños de cinco en adelante definitivamente deben ayudar.

“En casi todas partes hay actividades y lugares de interés que todos pueden disfrutar por igual”, dice. “Una vez que decidan a dónde ir, es importante destinar tiempo para decidir qué hacer ahí”.

Para la planeación inicial, la asesora sugiere conseguir un mapa del destino elegido, libros relacionados con el lugar y dejarlos en un lugar visible, como la cocina. “Invita a tus hijos a darles un vistazo y que piensen en actividades que quieran hacer durante el viaje”, sugiere, y agrega que los padres deberían incorporar sus propios intereses para poder divertirse también.

Recrea el ambiente por adelantado: Si el destino es Cuba, por ejemplo, prepara una cena cubana o escucha mambo, una parte esencial de la cultura del país. Las películas de viajes o videos de YouTube también pueden avivar tu curiosidad antes de partir.

Incluye tiempos libres: Cuando quieres ver y hacer todo lo que te ofrece el lugar, puedes sentirte tentado a planear un itinerario que tenga a la familia moviéndose todo el día, pero Merrill advierte sobre los peligros de la planificación excesiva. “Si intentas llenar demasiado el itinerario, toda la familia, y en especial los niños, se pondrá de malas”, dice.

Reserva una mañana para pasear por la ciudad, dedicarte a otras actividades y tener unas horas de relajación por la tarde. Merrill dice que la mejor hora para relajarse es después del almuerzo donde todos pueden descansar en la alberca o leer un libro.

Evita las rutinas fijas: Merrill señala que le gusta incluir actividades distintas al tema del viaje. “Frecuentemente, esta desviación termina siendo la parte más memorable del viaje”, dijo.

Reserva excursiones creativas: La experta opina que apegarse a los tours de siempre puede ser aburrido, así que le aconseja a las familias ser creativas y mejorar su viaje con excursiones que la mayoría de los turistas no harían. El personal del hotel, alguna compañía local o un asesor de viajes pueden ayudarte a encontrar estas actividades poco comunes.

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