El decreto Clarin 4G. El decreto “salvador” redactado por el Dr Pablo Clusellas, Secretario Legal y Técnico, con la asesoría “off the record” de los estudios de abogados que libraron la batalla judicial contra el Estado por la llamada “ley de medios”, se encuentra en el despacho del presidente Mauricio Macri, quién se apresta a firmar el DNU que le traerá mas de un dolor de cabeza a la argentina en los tribunales internacionales del CIADI.

Telefónica, Claro y Telecom desembolsaron 1500 millones de dólares para acceder a las frecuencias licitadas por el estado nacional para operar en 4G. El Grupo Clarin, en ese entonces enfrentado con el Kirchnerismo y rezagado por razones de tamaño y espalda financiera, encontró un atajo en Cambiemos, para verse con las grandes telcos, en la línea de llegada sin desembolsar medio billón de dólares.

El Grupo Clarin participa accionariamente, a través del fondo del mexicano David Martinez, en una porción minoritaria de Telecom, mientras operó la compra de la diminuta NEXTEL por un desembolso inicial de 60 millones de dólares y una promesa de pago de otros 60 millones en el mediano plazo.

Con el nuevo decreto las grandes telco han puesto el grito en el cielo y se preparan a demandar a la argentina ante el CIADI, si el gobierno nacional firma, lo que en el ambiente llaman como el “Decreto Clarín 4G”.

El presidente Macri se dirime entre ceder ante el lobbie del grupo mediatico mas poderoso de argentina y evitarse titulares que le arruinen el verano y el “back to school” y embarcar a la patria, sus votantes inclusive, a pagar una demanda millonaria en la Justicia Internacional.

Fuentes calificadas confirmaron que el  “Decreto Clarín 4G” exceptúa,  a hacer las inversiones millonarias que han hecho los grandes jugadores para desembarcar en el 4G y esconde, bajo términos técnicos, definiciones millonarias de inversión.

Autoriza por ejemplo la “interconexión asimétrica”, es decir, fija un precio de referencia para que los nuevos jugadores, pueda usar por cuatro años la red de las empresas que ya brindan telefonía celular. De lo contrario, las telefónicas podían elevar la barrera de entrada a sus redes para cerrarle el paso al nuevo operador. También autoriza a usar las antenas para el roamming entre compañías y, de esa forma, lograr alcance nacional hasta tanto tengan propias.

Contra reloj, las telefónicas filtraron entre Secretarios y Ministros un documento con una enumeración de advertencias. Todas incluyen entre líneas amenazas de llevar el decreto a la Justicia. Un día antes, Mario Quintana, vicejefe de gabinete, recibió a los directivos de Telefónica y Claro para escuchar sus reclamos. Intentó dejarlos tranquilos.

Para compensar los desmanes que le provoca al Gobierno de Macri, el “decreto Clarin 4G”, autorizaron a que las telefónicas brinden televisión por cable y compitan con Cablevisión y Telecentro, a partir del primero de enero de 2018, en Buenos Aires y Rosario. Los españoles habían pedido adelantar a enero del año próximo la autorización. El decreto pemite que DirecTV siga prestando servicios de internet.

El Gobierno llega al decreto después de un intento fallido para que Telefónica y Clarín alcanzaran un entendimiento, y se lo presentaran al Ejecutivo.

Mauricio Macri, se resiste a firmar el DNU,  sabe que lo recordará la historia como a Eduardo Duhalde por La Ley de Bienes Culturales, donde  protegió a Clarín con la mas recordada devaluación sufrida por el pueblo Argentino. Menem por el Decreto que le permitió a Clarín acceder a televisión abierta.

La manifestación de poder del Grupo Clarín es el ejemplo admirable del más acabado “dependencialismo criollo” y confirma la máxima de Felipe Sola: Que se puede llevar gobiernos y sistemas por delante con la tapa de los Diarios.

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