París está sufriendo una plaga de ratas que ha obligado incluso a cerrar varios parques y plazas de la capital francesa.

Algunos ciudadanos han contado cómo estos roedores salen a alimentarse a plena luz del día, como si fuesen los dueños del lugar, relata The New York Times. “Escuché un chillido terrible. Pensé que había pisado un juguete o algo así”, cuenta Nadine Mahe de Portes. Esta agente inmobiliaria pasó por encima de uno de estos animales cuando regresaba del trabajo.

disneyExterminadores profesionales con décadas de experiencia se afanan por luchar contra esta invasión, que provoca problemas “sanitarios, estéticos y económicos”, según el Ayuntamiento. El Consistorio abrió hace unos días uno de los parques clausurados para mostrar a los periodistas su último plan raticida. El diario estadounidense recoge que desafortunadamente para los fumigadores del Ejecutivo local, las ratas parecen no interesarse en absoluto por las trampas con veneno colocadas.

Uno de los profesionales que trabajan en las labores para acabar con esta plaga, con 39 años de experiencia, afirma que rara vez había visto algo parecido y se queja de que la normativa de la UE sobre trampas y venenos que se pueden usar contra las ratas ha complicado su trabajo.

Este empleado asegura que antes introducían galletas con veneno directamente en los nidos y los sellaban, una técnica que ya no está permitida y que ha sido sustituida por cajas negras de plástico, con veneno dentro, que se colocan entre los arbustos y que son ignoradas por los roedores.

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