El sacerdote Agustín Rosa, que fundó el instituto religioso Discípulos de San Juan Bautista y fue denunciado por abuso sexual, quedó imputado por la Justicia salteña acusado de abuso sexual gravemente ultrajante por su condición de clérigo. Fue luego de declarar ayer ante los tribunales de la capital provincial.

Rosa había sido detenido el miércoles en su residencia de Finca La Cruz, y luego trasladado a una clínica privada, donde quedó internado con custodia policial por padecer diabetes, hipertensión y problemas cardíacos.

La detención fue un pedido de la fiscal penal Luján Sodero a la jueza de Garantías 1, Ada Zunino, en el marco de la causa por abuso sexual iniciada en contra del sacerdote. La jueza hizo lugar a la solicitud de la fiscal, que integra la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, por lo que efectivos policiales procedieron a la detención del cura, denunciado ante la justicia por dos miembros de la comunidad religiosa que él mismo fundó en 1996.

Ayer, Sodero decidió imputarlo tras escuchar su declaración. “Voy a declarar, confío en la gracia de Dios”, dijo. Y ante la fiscal negó todas las acusaciones por considerarlas “infundadas”.

La investigación lleva aproximadamente un año, ya que en diciembre de 2015 recibió la denuncia del ex novicio Yair Gyurkovitz, de 21 años, quien lo acusó a Rosa y al sacerdote Nicolás Parma de abuso sexual. La fiscal precisó además que, al momento de los hechos, la víctima era menor de edad.

Dejar una respuesta

Ingrese su comentario
Ingrese su nombre