Ayer por la noche en la intersección de las calles Pringles y Conesa, Ramos Mejía, una mujer sufrió un robo junto a su bebé de 4 meses. Luciana, víctima del asalto, estaba estacionando su auto en la puerta de su domicilio por dos ladrones que la apuntaron con un arma y le sustrajeron sus pertenencias personales y el auto, donde se encontraba su hijo Mateo en la parte trasera del vehículo.

La mujer explicó que: “Cuando cerré la puerta los vi venir y lo único que atiné hacer fue darles las llaves antes de que me digan algo”. La víctima les advirtió a los asaltantes que su hijo estaba en el auto pero la advertencia fue ignorada. Intentó sacarlo por sus medios pero sin éxito.

Los delincuentes iniciaron la huida mientras Luciana pedía auxilio desesperada. Sin embargo, luego de avanzar unos metros, tiraron al pequeño por la ventanilla del auto. “Mateo cayó rodando y quedó abajo del auto”, relato su madre. Afortunadamente, el nene tuvo algunas lesiones como resultado del impacto pero no de gravedad. Igualmente, por tratarse de un bebé, pasó la noche en la terapia intensiva pediátrica del Sanatorio de la Trinidad de Ramos Mejía.

La mujer recordó que comenzó a gritar y a llamar a su marido, que estaba adentro de la casa, al mismo tiempo que varios vecinos aparecieron para auxiliarla. “Pensé que me lo llevaban”, cerró la mujer, quien confirmó que el chiquito tiene lesiones, raspones y un golpe en la cabeza.

Luciana detalló que eran dos ladrones jóvenes, de entre 18 y 20 años, y que estaban armados. En tanto, policías de la seccional local trabajaban en la zona en busca de los delincuentes, que aún no fueron localizados, al igual que el auto.

A raíz del hecho se inició una causa que quedó a cargo del fiscal de Instrucción 3 de La Matanza, Guillermo Bordenave.