Rodrigo Segovia, el joven de la ciudad entrerriana de Paraná que estaba desaparecido desde el pasado martes 10 de enero tras ser arrastrado por la corriente en el río Araza, en la localidad peruana de Quincemil, fue hallado sin vida.

Fuentes del Gobierno de Entre Ríos confirmaron que Rodrigo fue hallado en San Andrés, un afluente del río Inambari que se une con el río Araza, en una localidad cercana a Mazuco, Departamento de Madre de Dios, en Perú.

El lugar está a 50 kilómetros de donde se arrojó para rescatar a una mujer. Sus padres reconocieron el cuerpo por los tatuajes que tenía en una pierna. Le realizarán la autopsia en Cuzco. La policía Nacional de Perú, la de Turismo, la de Alta Montaña y efectivos del pueblo, rastrillaron la zona para ubicar al joven.

“Además del trabajo de las fuerzas peruanas, nosotros nos comunicamos con Repsol para pedirle que alerte a sus bases, ubicadas en la zona, y lo mismo estamos haciendo con otras petroleras”, informó Mercedes Arbasetti Sanz, cónsul adjunta de Argentina en Lima, Perú.  La cónsul explicó que en esta época del año las lluvias son intensas en la región y los cauces de agua torrentosos.

El joven extraviado estaba junto a 4 amigos en la orilla del río Araza cuando vieron que una joven no podía salir del agua, entonces “él se arrojó y la salvó, pero lo llevó la correntada”, dijo Daiana Guzmán, prima de Rodrigo, que pudo hablar con un testigo del hecho.

Rodrigo Segovia era tatuador, vive en Paraná, tenía experiencia como mochilero y se fue los primeros días de diciembre hacia Perú. El último posteo en su perfil de Facebook es del 30 de diciembre último, y se lo ve en el típico paisaje de Machu Picchu.

Dejar una respuesta