El presidente de México, Enrique Peña Nieto, decidió la cancelación de la reunión que estaba agendada para el 31 de este mes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Publicó la información de esta medida a través de un tuit: “Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS”.

Esta decisión sale justo luego de que Donald Trump firmara el decreto por el cual se aprueba la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México (medida que anunciará en repetidas ocasiones durante la campaña presidencial).

Asediado por la crítica y la prensa ante una presunta “postura débil” respecto de las políticas migratorias, Enrique Peña Nieto fue más lejos y decidió entonces cancelar la reunión entre los mandatarios.

El pasado lunes, el presidente de México señaló en una conferencia de prensa que ante el evidente cambio de visión por parte del nuevo gobierno de Estados Unidos en materia de relaciones exteriores, México estaba obligado a tomar acciones para defender sus intereses nacionales, pero descartó la confrontación y la sumisión, y optó por el diálogo y la negociación.

Un tema que preocupa es el referido al TLCAN (Tratado de Libre Comercio con América del Norte). Desde que Donald Trump se convirtió en candidato presidencial mostró su inconformidad por este acuerdo comercial, y amenazó con romperlo.

Justamente, uno de los propósitos de la visita de Peña Nieto y de la comisión de alto nivel que visitaría Washington entre miércoles y jueves era renegociarlo. Con la cancelación del encuentro entre Peña y Trump estos diálogos quedan en el aire.

Este tratado, que en esencia abre las fronteras comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá al eliminar la mayoría de las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio y la inversión, es uno de los acuerdos internacionales de los que depende en gran parte la economía mexicana.

Durante su pronunciamiento del lunes, Peña exaltó la importancia de conservar el Tratado del libre Comercio con América del Norte y pidió que los intercambios comerciales sigan exentos de cualquier arancel o cuota, como había ocurrido desde 2008.

Dejar una respuesta