Las principales fábricas de materiales vinculados a la construcción, como cemento y cerámica, anotaron en el primer bimestre del 2017 una caída del 2,6 por ciento en su demanda de energía, respecto al mismo período del año anterior, según datos de CAMMESA.

En la misma línea, el Indec informó en semanas atrás que la construcción cayó un 2,4 por ciento en enero, a pesar de que un incremento en el consumo de cemento y cerámica. No obstante, el hecho de que las industrias hayan demandado menos energía significa que hicieron frente a los mayores requerimientos con stocks acumulados en 2016, el peor año para la construcción de los últimos 15, y no con producción nueva.

El dato pone en duda las palabras del presidente Macri en relación a que habrían “arrancado” las obras públicas y aleja la recuperación de la construcción, a la que el gobierno apuesta para revertir el freno de la economía y dar la pelea en un año electoral.

Algunas empresas, como la cementera Minetti registraron un fuerte crecimiento en el consumo de algunas de sus plantas (como una de las de Córdoba que incrementó un 41 por ciento su consumo de energía o la de Buenos Aires que subió 21 por ciento), aunque fue compensado por caídas similares de sus instalaciones en otras provincias (Córdoba, Jujuy y Mendoza).

Cerámicas Alberdi tuvo una baja del 24,4 por ciento, similar al que tuvo Cerro Negro y Cerámica San Lorenzo de San Juan. Por su parte Loma Negra muestra también una mezcla de aumentos y caídas lo que hace suponer que el incremento de producción de una planta puntual fue en detrimento de otra.

Por último, también las mineras computaron una caída del 2,6 por ciento en sus consumos de energía, a pesar de ser uno de los sectores más beneficiados por el gobierno de Macri con la eliminación de las retenciones a las exportaciones.

 

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