El consumo cayó nuevamente. En febrero se registró una baja del 6,6%, siendo los productos más afectados, las bebidas sin alcohol y los artículos de limpieza.

Si bien febrero de este año tuvo un día menos que en 2016, la baja fue muy pronunciada. Tras haber cerrado un 2016 muy negativo, tendencia que se confirmó durante el primer mes de este año, el segundo mes del año volvió a mostrar un panorama desolador para las empresas de consumo masivo y las cadenas de supermercados y pequeños almacenes.

Los datos de la consultora Scentia, dirigida por Osvaldo del Río, indican que hubo una contracción en el consumo de un 6,6% respecto del mismo período del año pasado, lo que generó un primer bimestre con una merma acumulada del 5,6%.

“Seguimos considerando que en abril podría comenzar a observarse una estabilidad versus el año pasado. El volumen logrado en 2016 podría ser la nueva base del consumo”, afirmó Del Río, al aclarar que la pronunciada baja del mes pasado se explica, en parte, porque febrero de 2016 tuvo un día más. De no haber habido esta diferencia, la caída habría sido algo menor a la de enero, aclaró el analista.

El informe denota fuertes bajas en todos los rubros. El de bebidas sin alcohol es el que mostró una merma más pronunciada, con una baja de 10,9% respecto del mismo mes del 2016 y una caída acumulada en el primer bimestre de 8,2%.

También cayó fuerte el rubro de productos de limpieza y hogar, cuyas ventas en supermercados y almacenes disminuyó 9,7% en febrero y 7,3% en el acumulado del año. Le siguieron los “perecederos y fríos” y los de higiene y cosmética, con bajas de 7,1% y 6,7% respectivamente.

Respecto a los Alimentos, fue uno de los rubros que menos cayó, con un 3,2%.

El 2017 arrancó sin recuperación del consumo, con caída en todas las canastas (entre 3% y 4% de retracción) y en todos los niveles socioeconómicos. “Pero no sólo empezó mal, sino que nos cuesta ver hacia adelante; hay mucha incertidumbre”, afirmó el directivo de una importante empresa alimenticia.

El directivo consultado agregó que “se rompieron las lógicas históricas del consumo”, que establecían que en épocas de ajuste se deja de vender lo más caro, pero lo más económico da pelea y las categorías básicas, como la de fideos por ejemplo, vuelan. “Ahora todas están cayendo. A las marcas les cuesta crecer”, explicó.

Los supermercados indicaron que la tendencia anticipa malas perspectivas para marzo y abril.

En el rubro electrodomésticos, también se confirmó la tendencia. Si bien el Gobierno apuntó mediante los “Precios Transparentes” a mejorar el consumo, como se sabe, nada de esto sucedió. Incluso registró una pésima performance en febrero, con bajas que alcanzan al 30%, dijo una fuente del sector.

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