Florencia Kirchner, la hija de la expresidenta Cristina Kirchner, se hizo presente en los Tribunales a las 8:45, el horario en el que había sido citada por el juez federal Claudio Bonadio.

De camisa blanca y un pantalón negro, Florencia Kirchner ingresó por una puerta lateral escoltada por un fuerte operativo de seguridad. De allí se dirigió al cuarto piso, donde están las oficinas del juez, acompañada por el ex jefe de los espías, Oscar Parrilli, y su abogado, Carlos Beraldi.

A las 9:15, la hija de la ex Jefa de Estado se retiró del edificio judicial. Según trascendió, presentó un escrito y se negó a responder preguntas.

El viernes, tras un pedido de Cristina Kirchner, el juez federal Claudio Bonadio dictó la exención de prisión para Florencia Kirchner. Según declaró la ex mandataria, tenía información de que el magistrado pretendía detener a sus hijos, algo que finalmente no sucedió.

Los Sauces S.A. es una inmobiliaria de la familia de la ex Presidente que tiene algunos antecedentes que llamaron la atención de la denunciante, la diputada Margarita Stolbizer, y del fiscal que interviene en el expediente, Carlos Rívolo.

Si bien la causa se inició por una presunta falsificación de documentos, el expediente tomó un rumbo propio y ahora el juez Bonadio investiga la comisión de delitos más graves como lo son el “cohecho” (pago de coimas) y el lavado de activos.

La pericia contable arrojó que Los Sauces tuvo sólo dos inquilinos privilegiados: los empresarios Lázaro Báez (86% de la facturación) y Cristóbal López. Ante la ausencia en la mayoría de las transacciones de documentación respaldatoria, una de las hipótesis de la investigación es que los empresarios giraban dinero a los Kirchner a través de pagos por alquileres, como una suerte de devolución de favores a partir de negocios realizados con las obras públicas que el anterior gobierno les adjudicaban.

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