Londres ha pedido este miércoles formalmente el divorcio a la Unión Europea. Y ya no hay vuelta atrás, según han dejado claro este histórico 29 de marzo las partes implicadas. El Brexit es, por tanto, una realidad. A través de una carta, la primera ministra británica, Theresa May, ha solicitado formalmente la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, con lo que se inician las negociaciones para el Brexit. Nunca antes, en sus 60 años de historia, un país ha abandonado la UE. Ahora toca lo que se prevé como lo más complicado: negociar. Y ambas partes tienen muy claro lo que quieren. [Esto es todo lo que tienes que saber sobre el Brexit]

Tal y como estaba previsto, a las 13.30 horas, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha recibido la carta que pide la activación del Artículo 50 para el Brexit. “Después de nueve meses, Reino Unido ha cumplido”, ha dicho Tusk, quien ha colgado una fotografía en la que se le ve junto con el embajador británico ante la UE, Tim Barrow, haciéndole entrega de la carta.

Después de este paso formal, ha sido el turno para las valoraciones. Euforia y optimismo del lado británico. Tristeza y ganas de mirar al futuro del lado europeo.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, recibe la carta para iniciar el Brexit.

Ante los medios Tusk ha confirmado que ha recibido la petición formal de divorcio de Reino Unido, pero ha advertido de que no es “un día feliz” ni para Londres ni para el resto de la Unión Europea, un bloque desde el que “ya echamos de menos” al socio británico. “No hay razón para aparentar que hoy es un día feliz, ni para Reino Unido, ni para la Unión Europea”, ha dicho el presidente del Consejo Europeo.

“Lo lamentamos, pero estamos preparados para el proceso, que se centrará en primer lugar en los acuerdos fundamentales para asegurar una retirada ordenada”, ha añadido Tusk al leer una declaración que toma nota de la recepción de la carta de la primera ministra británica y subraya que el bloque actuará “unido” con la prioridad de “minimizar la incertidumbre” causada al conjunto de la UE.

Más eufórica estaba May, que en el momento en el que Tusk recibía su carta estaba interviniendo ante el Parlamento Británico. La sesión, de una gran intensidad y en la que May ha sido varias veces abucheada, se ha centrando fundamentalmente en la unidad británica y la posible desmembración de Escocia e Irlanda del Norte. La primera ministra May ha insistido en que este histórico miércoles no es el día para la división: “Hoy más que nunca debemos permanecer unidos”. “Reino Unido está saliendo de la UE. Creo que es un momento histórico, no hay vuelta atrás”, ha añadido.

“Momentos como este (…) definen el carácter de nuestra nación”, ha sentenciado la primera ministra, que asumió el cargo tras la dimisión de David Cameron la mañana en que se conoció la victoria del Brexit en el referéndum del 23 de junio. La primera ministra ha prometido que su país “será el mejor amigo y vecino de nuestros aliados europeos”. Theresa May.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, que se oponía a la salida, ha dicho que su partido respeta el resultado y la salida de la UE, pero que “no dejará las manos libres” a May para revocar derechos y otros beneficios adquiridos por la pertenencia en la UE.

Reino Unido quedará fuera de la Unión en el plazo de dos años, salvo que los Veintisiete acuerden de manera unánime continuar con las conversaciones, o si Reino Unido se echa para atrás en ese plazo de 24 meses.

Se espera que en 48 horas a partir de este miércoles, probablemente el viernes, Tusk haga público un borrador de “directrices negociadoras”, que tendrán en cuenta el contenido y las intenciones expresadas en la carta británica.

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