Mucho se hablaba en las últimas horas de los diferentes y posibles movimientos que se realizarían dentro del Partido Justicialista de Buenos Aires. Fuertes rumores marcaban un presunto interés en Alberto Fernández (nuevo jefe de campaña de Florencio Randazzo) en unir fuerzas con Sergio Massa. A esto, se sumaron las declaraciones del oriundo de Tigre en el transcurso del fin de semana, en donde no descartó una eventual unión con el ex ministro de Interior y Transporte con vistas a las elecciones legislativas de octubre, pero con la condición de que se establezca una “agenda común” en pos de la construcción de una alternativa política.

En este contexto, el intentende de Hurlingham, Juan Zabaleta, miembro del Grupo Esmeralda, y uno de los que impulsa una potencial candidatura de Randazzo, prefirió cerrar las puertas a Massa, indicando que se “esta construyendo una alternativa al gobierno”.

“No hay lugar para Sergio Massa en este espacio” porque el tigrense “eligió encarar un camino, que es pescar en la misma laguna que el Gobierno nacional”, aseguró Zabaleta.

“Florencio está decidido a competir con quien haya que enfrentar, sabiendo que lo importante es ampliar el peronismo para que vuelva a ser convocante, porque en los últimos años vimos que el PJ se cerró, y que esa fue una de las causas de la última derrota”, concluyó el jefe comunal de Hurlingham.

Randazzo dice que le ganaría una interna “a quién sea”

El exministro está muy confiado en lo que está haciendo y repite a quien lo escuche que le gana “a quien le pongan”, sea el alicaído Daniel Scioli, la poco conocida intendenta de La Matanza, Verónica Navarro o la propia Cristina Fernández de Kirchner.

De la misma manera, quienes frecuentan a Randazzo no tienen ninguna duda de que “va a dar la pelea adentro del peronismo”. Sucede que su máxima aspiración es ganarle una interna a la expresidenta para erigirse como el nuevo líder del justicialismo, algo que no sería tan sencillo: las encuestas no se condicen con el optimismo del hombre que cimentó su carrera a fuerza de entregar documentos, reformar el sistema político y comprar trenes en China.

Los sondeos ubican al peronismo no kirchnerista, al que busca seducir Randazzo, en torno al 7 por ciento de intención de voto, mientras que la vertiente vinculada al Frente para la Victoria no baja en ningún escenario del 30 por ciento. No obstante, en el entorno del hombre de Chivilcoy cree que si enfrenta a la expresidenta podría conseguir el apoyo del electorado anti-k que lo votaría con tal de derrotar al kirchnerismo.

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