El partido La República en Marcha (LRM) del presidente francés Emmanuel Macron fue el más votado en la primera vuelta de las elecciones legislativas, con un porcentaje del 32,25% con el 96% de los votos escrutados. Este resultado lo acerca mucho a la mayoría absoluta a la que el presidente socioliberal aspira para sacar adelante su agenda de reformas. Asimismo, el partido conservador Los Republicanos ha conseguido el 15,8% de los votos, mientras el ultraderechista Frente Nacional de Marine Le Pen, el 14,17%.

Las proyecciones indican que LRM y el pequeño partido centrista MoDem lograrán la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional el próximo domingo, un escenario que hasta hace unas semanas parecía improbable. Algunas hablan incluso de más de 400 diputados para esta formación. Este resultado otorgaría al presidente una mayoría muy cómoda para poner en marcha las reformas y económicas con las que quiere liberalizar Francia y sacarla de años de estancamiento. El peligro es un parlamento dócil, que no actúe como contrapoder ante un ejecutivo reforzado, y la posibilidad de que la oposición acabe expresándose en la calle.

Para ganar en la primera ronda, los candidatos debían obtener al menos el 50% de los votos. Como ningún partido logró esto, la votación se definirá en una segunda vuelta el próximo domingo.

Con el 100% de los votos escrutados, el LREM de Macron y el Partido Demócrata obtuvieron más del 32% de los votos.
Los republicanos de centroderecha tenían algo menos del 16%, mientras que los socialistas, quienes fueron los últimos que gobernaron Francia, habían ganado sólo el 7,4%.

Al cierre de las urnas, las proyecciones mostraron que el partido de centro La República en Marcha (La Republique en Marche) obtendría 445 escaños en una Asamblea Nacional de 577.

El partido de Macron fue creado hace poco más de un año y muchos de sus candidatos tienen poca o ninguna experiencia política.

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