Si algo caracteriza al espacio Cambiemos, es el uso de las redes sociales y de Internet como medio de comunicación masivo. En múltiples ocasiones, tanto a nivel nacional, como en la Ciudad de Buenos Aires, se fomentó el uso de la red de redes para llegar a la gente.

Pero no siempre “funciono del todo bien”, ya que hubo varias ocasiones en donde los dirigentes de Cambiemos terminaron muy perjudicados por este tipo de campañas.

Hace muy pocos días, Horacio Rodríguez Larreta lanzó el “agradaselfie” (#agradaselfie) que tenía como objetivo brindar un agradecimiento a aquel vecino que obrara de “buena manera”, con acciones como juntar la materia fecal de su perro en la calle, o quizás también “no estacionar en lugares prohibidos”.

La ciudad se empapeló con afiches, llamando a la comunidad a publicar su “agradaselfie”, pero, la jugada salió muy mal. Miles de vecinos, cada día, publican fotos protestando por obras inconclusas, fallas en los servicios de transporte, calles con baches, largas esperas en el subte, semáforos sin funcionar, basura acumulada en las calles, y miles de motivos más.

Cabe destacar que el precandidato a diputado nacional por ECO Martín Lousteau disparó munición gruesa Larreta a quien acusó de disparar el gasto en publicidad oficial en plena campaña a 4 millones de pesos por día, en sintonía con lo que hace Macri a nivel nacional. Dentro de esos 4 millones de pesos por día, se incluyen afiches como los de “agradaselfie”.

Similar situación se vivió en Cambiemos cuando se lanzaba la promoción de la “Subtrenmetrocleta”, (Subte + Tren + Metrobus + Bicicleta) que fue “furor” en las redes, pero porque la gente se “mofó” de este curioso término y de la campaña realizada, ya que carecía de contenido real y sobre todo de funcionamiento práctico.