Las declaraciones fueron realizadas en el marco de un entrevista realizada por el Diario La Nación.

-Usted ha viajado por el mundo en busca de inversiones. Sin embargo, en el exterior esperan una señal de la sociedad en las elecciones de octubre. Un triunfo que ratifique el rumbo económico. ¿Coincide?

-El primer viaje que hice fue a Japón. Antes de que me preguntaran intuí que había ahí alguna duda. Para ellos la Argentina viene como en serrucho: subida y bajada, y cada crisis estamos un poco peor en los indicadores de desarrollo humano. Cuando ves toda la serie desde principio del siglo XX hasta ahora es un serrucho hacia abajo todo el tiempo. En educación, salud y servicios elementales como cloacas, agua potable. La población argentina creció, pero el Estado no.

-¿Eso es lo que evita que lleguen inversiones en número suficiente para que la economía arranque de forma definitiva?

-El resultado de ese serrucho es el 30% de la población pobre. Siempre les digo que este proyecto lo votó la sociedad y no se le ocurrió a un Presidente y su gabinete. No es fácil salir del populismo y la demagogia e ir hacia un orden del Estado presente en las materias que igualan oportunidades. Un Estado que facilita la generación de riqueza, pero no tiene que estar presente en todo y distribuyendo a como dé lugar para que me voten. Por eso, estas elecciones son trascendentes para la Argentina.

-¿En qué sentido?

– Es muy importante que estas elecciones sean la demostración de que ese cambio que la Argentina quiso hacer y votó en 2015 realmente se sostenga y crezca. Lo que necesitamos es que todos aquellos que quieran invertir puedan ver que se trata de una decisión de la sociedad y no de un gobierno.

-¿No es un riesgo el planteo de pasado contra futuro con la economía aún en recuperación?

-Nosotros tenemos que hacer lo que hemos hecho siempre y no tentarnos con una estrategia típica del sistema político. La campaña es contra nosotros mismos.

-Si bien Macri dijo lo mismo en la última reunión de gabinete, lo cierto es que hasta ahora siempre priorizaron la polarización.

-Nosotros no elegimos la polarización. Hay un sector político, que responde a la ex presidenta, que es muy crítico del Gobierno. Ellos nos eligen. Pero se trata de una minoría. No representan más que al 25% de la población, pero es importante y son muy potentes en sus manifestaciones contra el Gobierno.

-Usted se refirió a esta elección como trascendente. ¿Qué sucede si gana Cristina Kirchner?

– Tenemos confianza en que vamos a ganar y estamos trabajando para lograrlo. La gente que en 2014 comenzó a pensar en la necesidad de un cambio quiere otro camino. Las encuestas también nos muestran eso, al Presidente, María Eugenia [Vidal], Horacio [Rodríguez Larreta], a Lilita [Carrió] y a mí nos respaldan más del 50% de la población.

-Sólo nombró un candidato.

-Las elecciones, en las legislativas, eligen proyectos y no personas.

-Desde el Gobierno aseguran que este año habrá crecimiento, pero aún no se ve reflejado en la mayoría de la sociedad. ¿Cuándo sucederá eso?

-Hay que separar las cosas. Por un lado, es cierto que el crecimiento de los sectores se da de manera despareja y todavía no le llega a grandes sectores de la población. Pero sí le llega a mucha gente otra de las tareas que hacemos: la obra pública. Son las cloacas, el agua potable, cordón cuneta, asfalto… cosas que le cambian la vida a la gente.

-Históricamente la gente votó por su propia economía. ¿No le preocupa eso?

-Reconocemos que a todos todavía no les llegó, pero estamos mejorando. Atravesamos un período de mentira muy largo. La crisis económica no comienza con nuestro Gobierno, ya estaba. Se perdía empleo y se morían las empresas. El país no estaba bien.

-Entonces, ¿reconoce que hubo un desfase entre la expectativa y la realidad?

-Es probable que haya habido personas que pensaban que no sería tan duro. También nosotros pensábamos que la recuperación económica iba a ser más rápida.

-¿Un triunfo de Cristina no pone en riesgo la gobernabilidad?

-No va a ganar. Pero una derrota no puede poner en riesgo nuestro proyecto de país. La gente sabe que salir de un proceso de mentira es difícil. Acá dijeron que había menos pobres que en Alemania, no hay que olvidarse. Al final de esta gestión vamos a tener un inflación de un dígito, la economía habrá acumulado todos estos años de crecimiento y después de ganar las elecciones se van a proyectar mejor las inversiones.

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