La candidatura de Florencio Randazzo y su cuarto lugar en las PASO del domingo, con menos de 6% de los votos, dejó heridas y ahora sufre una rebelión en sus filas. Es que varios dirigentes empezarán a meter presión para que se baje de la contienda en octubre, porque creen que serán perjudicados electoralmente.

El intendente de Hurlingham, “Juanchi” Zabaleta, sería uno de los primeros que podría despegarse del randazzismo, trascendió que estaría organizado un encuentro en Salto con dirigentes de Unidad Ciudadana, espacio creado por la expresidente Cristina de Kirchner. El mandatario de ese distrito, Ricardo Alessandro, es otro de los que seguiría el camino de Zabaleta.

Zabaleta y Katopodis

Mas allá de compromisos está la realidad. Por un lado, los intendentes necesitan un buen resultado para blindar su gestión en los concejos deliberantes, por lo que piensan en alejarse de Randazzo en busca de opciones más rentables en términos de votos.

Pero por otro lado, el 5,9% que obtuvo el ex ministro de Interior y Transporte es un botín preciado de cara a la general, sobre todo luego de la ajustada diferencia que hubo entre el candidato a senador de Cambiemos, Esteban Bullrich, y la de Unidad Ciudadana, la ex presidenta Cristina de Kirchner.

La estrategia de los intendentes que finalmente dejen a Randazzo será promover el corte de boleta en octubre, pegándose a candidatos con mayor caudal de votos, algo que en realidad ya ocurrió este domingo. En varios distritos, las listas locales obtuvieron más sufragios que la del de Chivilcoy.

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