El protagonismo en la escena política de la expresidenta produjo una suerte de “desestabilización” de los mercados locales, especialmente en el tipo de cambio. Desde que el Cristina confirmó su participación en las PASO, el dólar tuvo un recorrido en alza que, además de batir récord tras récord hasta casi rozar los $ 18, obligó al Banco Central (BCRA) a intervenir tanto vía tasa, mediante un incremento, como en el spot, vía venta de divisas, con el objetivo final de que la devaluación no se traslade a precios.

La reacción del mercado se fue “amoldando” a la idea de que Cristina Fernández de Kirchner ocupará un lugar en la Cámara Alta. De hecho, se estima que en el precio del dólar está implícita una probabilidad de entre 60% y 70% de que ganará en octubre, cuando antes esa chance estaba en un 43%. Así lo calculó un informe de Alberdi Partners, que hace referencia a un “Cristinómetro”, el “Kristimeter”.

“Nuestro modelo para estimar la probabilidad implícita en el mercado de una victoria de Cristina Kirchner, el Kristimeter, muestra que el precio contiene una probabilidad de entre el 60% y el 70% de que gane la elección en la provincia de Buenos Aires, frente al 43% que se contemplaba el 23 de junio”, asegura el informe. Si bien la fórmula es más compleja, se utilizaron “los precios de spot y de futuros, además de las estimación de los valores de las opciones para alcanzar estos resultados”.

Además, y de manera sorpresiva, el “índice” en cuestión estima que el dólar podría valer $ 19,44 el 31 de octubre si gana Cristina, frente al $ 18,40 que se calculaba el 23 de junio.

“Cuanto más débil sea el tipo de cambio que asumimos en caso de que Cambiemos gane las elecciones, menor es la probabilidad de que Cristina resulte victoriosa, según el modelo”, resume El Cristinómetro: el mercado más temeroso que las encuestas.

Otro punto que se resalta es que cuando la expresidenta anunció su candidatura “el movimiento fue tan rápido que incitó al BCRA a intervenir en el mercado de divisas”. El 23 de junio el dólar mayorista valía $ 16,20, el 28 de julio llegó a un pico de el $ 17,82 y ayer cerró en $ 17,61. Pese al retroceso, la depreciación del tipo de cambio desde fines de junio fue de 8,7%.

“En nuestra opinión, el rápido debilitamiento del peso implica que los mercados tasan una probabilidad más alta de una victoria de Cristina Kirchner en comparación con las encuestas”, expresa el informe. En esa línea, agrega que los sondeos apuntan a una elección apretada en la provincia de Buenos Aires, aunque parece que Cristina puede surgir primero en las primarias del 13 de agosto.

Quién también se enfocó en la debilidad latente del tipo de cambio ante la participación de Cristina Kirchner, es el Credit Suisse, indicando que “el sostenido debilitamiento de la moneda podría complicar los esfuerzos del Banco Central para reducir la inflación, obligándolo a mantener las tasas de interés en niveles altos por más tiempo de lo que habíamos anticipado. De esta manera, los inversores encuentran más atractivos a los instrumentos financieros que a la economía real. Este contexto de políticas económicas intervencionistas generaría una mayor aprehensión de los inversores extranjeros, con una inversión directa neta que ha aumentado muy poco, u$s 2.600 millones en 12 meses, según datos oficiales”.

Por eso es que el banco indicó que este escenario amplificaría sus preocupaciones sobre un crecimiento sostenible del PBI real en 2018 en adelante. Asimismo, informaron que podrían revisar su proyección para el déficit fiscal del próximo año. Actualmente Credit Suisse espera que el déficit primario se reduzca a 3,5% del PBI en 2018, desde el 4,2% del PBI este año, frente a la meta del 3,2% del PBI del Gobierno.

En cuanto a los comicios, sostienen que “la administración de Macri tendrá que seguir formando coaliciones y gestionando sus relaciones con los principales referentes de la oposición”, y aclara que este proceso podría ser más difícil si una victoria de Cristina hiciera que otros líderes peronistas se alinearan detrás de ella.

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