Los indicadores económicos le siguen sonriendo al Gobierno, que busca cimentar en la incipiente reactivación su trayecto hasta las elecciones de octubre. El martes fue la inflación “friendly” de agosto. Y ayer, los datos sobre empleo del segundo trimestre: la desocupación se ubicó en 8,7% mostrando una baja con relación al 9,3% que se había registrado en el mismo período del año pasado.

De todos modos, la creación de empleos fue escasa. Y el propio INDEC aclaró que la situación actual está igual que a comienzos de año. “Los resultados del segundo trimestre de 2017 no presentan cambios en la actividad, el empleo y la desocupación con relación al trimestre anterior, dado que las diferencias están contenidas en el error muestral”, precisó.

Y en la comparación interanual donde la caída de la desocupación es de 0,6 puntos porcentuales- el éxito oficial también queda relativizado por las propias estadísticas. Básicamente porque se da una caída de la misma magnitud en la tasa de actividad (quedó en 45,4%), lo que revela que menos gente salió a buscar trabajo por el llamado “efecto desaliento”. La tasa de empleo se redujo 0,2 puntos. Y el subempleo quedó en 11%. Traducido a números, el panorama del segundo trimestre se resume así: hay 3,2 millones de personas con problemas de empleo. De este total, 1,5 millón son desocupados y 1,5 millón son subocupados.

La noticia llegó también hasta el edificio de la CGT, en la calle Azopardo, donde los sindicalistas ayer a la tarde habían convocado a un debate sobre el impacto de la tecnología en el empleo. Sin embargo, ante una consulta de Ámbito Financiero, el secretario general Juan Carlos Schmid, relativizó la novedad: “Es muy probable que esté ocurriendo lo que indican las cifras del INDEC, pero al mismo tiempo digo que hay mucho trabajo precario, o trabajo a tiempo parcial, o trabajo de monotributo”.

-¿Usted cree que hay desempleo encubierto?

-“Si, o al menos trabajo que no está en el mejor nivel de remuneración en el país. Y agrego esto: nosotros necesitamos crear 200.000 empleos por año, pero según los datos del propio INDEC se ve que estamos por debajo entre 80.000 o 100.000 puestos por año. Es un problema eso”.

-Los empresarios plantean que para crear empleos es necesaria una reforma laboral. Esta semana el dueño de una tecnológica líder como Mercado Libre pidió ir hacia una flexibilización similar a la brasileña. ¿Qué opina usted?

-“Son dos carriles distintos. El problema de la reforma laboral tiene que ver con el costo, no con la innovación tecnológica. No tiene que ver con el conocimiento. La flexibilización es el sueño de casi toda la clase empresaria argentina. Pero eso no garantiza que tengamos más productividad y mayor calidad en la prestación de los servicios. Habrá que discutir”.

Un capítulo aparte que no figura en las cifras de ayer es el empleo en negro, que afecta al 34% de los ocupados. Esta franja gana hasta 55% menos que un ocupado formal, según datos oficiales.

Dejar una respuesta