Mediante una nota formal, el diputado Nacional Julio De Vido solicitó una licencia de la Cámara de Diputados. La fecha solicitada, según trasciende del escrito, es desde este lunes 23 de octubre hasta la finalización del corriente año legislativo.

La solicitud esta amparada en el Artículo 18 y derivados de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Según lo explicado en la nota presentada ante la presidencia de la Cámara, el diputado indica que el motivo esta vinculado a las “disposiciones, acciones, manifestaciones y resoluciones tomadas en las causas judiciales por las que se requiere desafuero y detención”. Aclarando además, que “en realidad, es la privación ilegitima de mi libertad la única motivación que persiguen dichas solicitudes”.

La solicitud completa:

Tengo el agrado de dirigirme a Ud. a fin de solicitarle, en los términos el art. 18 y cctes. del reglamento de la HCDN, licencia a mi condición de Diputado Nacional y a presentar formalmente mi renuncia como Presidente de la Comisión de Energía.
He concurrido con regularidad a las sesiones legislativas desde mi incorporación a la H. Cámara de Diputados de la Nación el 10 de diciembre del año 2015 y de la Comisión que Presido han salido este año, virtualmente por unanimidad, los proyectos de Electrodependientes y Energías distribuidas, este ultimo del que fui miembro informante.
Solicito con las formalidades de práctica se haga efectivo mi pedido a partir del día de la fecha y hasta la finalización del corriente año legislativo.
Las razones que motivan mi pedido y decisión, están vinculadas a las disposiciones, acciones, manifestaciones y resoluciones tomadas en las causas judiciales por las que se requiere hoy mi desafuero y detención. En realidad, es la privación ilegitima de mi libertad la única motivación que persiguen dichas solicitudes, ya que como señale más de una vez, en mi caso mis fueros nunca existieron.
Esta situación, suma un hito más en la escalada de escarnios mediáticos y judiciales hacia mi persona que me obligan no solo a presentarme en forma urgente, sino además a querellar para vindicarme.
El primer pedido de desafuero se da en el marco de una actuación judicial que es la primera en la que se pretende sostener, sin ninguna prueba, que tengo desde mi función legislativa, capacidad de estructurar una “trama de corrupción”. Debo decir, que no la tengo ni la he tenido y quienes así lo manifiestan son magistrados recusados por prejuzgamientos arbitrarios sobre mí o designados por mecanismos irregulares que, no obstante, siguen actuando impunemente y al amparo de sus pares.
El segundo de ellos, no es más que otra nueva muestra de la irregular actuación de un magistrado federal que hizo propias las arbitrariedades del pedido inicial de desafuero y así se sumó a la persecución y hostigamiento sobre mi persona.
Mis pares directos, a diferencia, son quienes me atacan sistemáticamente, basta revisar los encendidos y falaces discursos de muchos de ellos, en especial los del Vicepresidente Primero de la Comisión de Energía, diputado Eduardo Costa, procesado por Lavado de dinero, titular de sociedades off shore y de cuentas no declaradas fuera del país, también ha contribuido junto a su esposa, Mariana Zuvic, a través de falsedades, maniobras probablemente ilícitas y ocultando deliberadamente la realidad a la petición realizada por parte de la justicia.
Como ya es casi de público conocimiento, el mencionado diputado resulta ser un conocido usurero beneficiario de de la Obra Publica en Santa Cruz desde 1991 y proveedor de materiales de construcción. Además, es abastecedor habitual y permanente de YCRT, hombre de confianza del Presidente Mauricio Macri, y ha sido quien designó al actual interventor del Yacimiento Rio Turbio para el armado de causas en mi contra.
Causas que, como resulta fácil advertir, caen por su propio peso y no se sostienen en Derecho; un Derecho que desconocen o dolosamente no leen muchos magistrados y funcionarios del fuero federal.
Causas, en las que se ventilas situaciones ridículas, que solo sirven para facilitar horas de especulación en radio y televisión, con trolls a la orden del día en las redes sociales, como por ejemplo si se quemaron o no expedientes administrativos en la Empresa YCRT y si soy yo el responsable e “influyente” que ordenó su destrucción.
Lo burdo llevado al extremo de la improvisación para captar y anular el sentido común más elemental, porque en eso se ha convertido la comunicación hoy, con este gobierno, en la destrucción y demonización de las personas por el absurdo, anulando todo mínimo vestigio de razonamiento o pensamiento crítico del televidente o lector.
Señores legisladores, aquí debo decir algo elemental que todos sabemos; y es que la reconstrucción de una actuación administrativa, además de ser un trámite sencillo, está claramente previsto paso a paso, en normas y procedimientos legales y administrativos, se hace desde una mesa de entradas y no demanda tiempo solo voluntad de hacerlo.
No seamos ingenuos, el Estado, sus reparticiones y Empresas, no son la Empresa privada de destrucción definitiva de información que se monto bajo el nombre de Iron Monuntain –incendio grave y premeditado que costo vidas inocentes de bomberos voluntarios-. Hasta cuándo los intereses económicos costaran vidas inocentes.
Debo querellar para vindicarme, debo hacerlo, así lo aprendí de la Constitución de la Provincia de Santa Cruz donde tantos años viví y trabaje, así lo haré, por eso pido licencia.
Les aseguro a todos que la posible afectación a mi libertad personal en estas condiciones donde no existe Estado de Derecho no me desvela.
Les aseguro sí que me interesa conocer la trama de corrupción que me pone hoy en este lugar y ante esta persecución feroz y agraviante.
Guardo la esperanza de llegar con vida a averiguarlo.
Sin otro particular lo saluda atentamente,
Arq. Julio Miguel De Vido
DIPUTADO NACIONAL POR LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Dejar una respuesta