Luego de ser detenido ayer en su domicilio en Puerto Madero, donde fue sorprendido muy temprano por personal de Prefectura Naval Argentina, que portaba la orden del juez Ariel Lijo, Amado Boudou fue llevado a los tribunales de Comodoro Py para que el magistrado le tome declaración indagatoria.

Frene a Lijo, el exministro de Economía calificó de “arbitraria” su detención y solicitó ser liberado “en forma inmediata”. La declaración duró alrededor de una hora y media, según trascendió. Tras conocer las imputaciones en su conta, Boudou recordó que “siempre estuvo a derecho” y brindó una serie de explicaciones en torno de su crecimiento patrimonial mientras era funcionario, acompañado de su abogado, Eduardo Durañona.

“Me sorprende la detención en una causa de tantos años de proceso. Pidió autorizaciones para salir del país y la Cámara se los concedió porque no había posibilidad de obstaculizar la causa o de profugarse”, sostuvo su abogado ante los periodistas.

El pedido de excarcelación fue girado al fiscal de la causa, Jorge Di Lello, quien evitó pronunciarse y se limitó a señalar que el imputado ha estado a derecho y cumplido con los pasos procesales que el Tribunal ha impuesto”

“Este Ministerio entiende que la facultad aludida permite a V.S. resolver la cuestión traída a estudio, acompañando esta parte, por economía procesal, lo que se decida al respecto”, dictaminó Di Lello en un escrito.

Así, el fiscal no se pronunció de manera taxativa en contra del pedido de libertad de Boudou y deja en manos de Lijo la decisión final. Boudou también pidió la recusación del juez.

Según trascendió, el exvicepresidente será trasladado al complejo penitenciario federal de Ezeiza, donde están alojados algunos exfuncionarios emblemáticos del kirchnerismo, como José López y Ricardo Jaime, además del empresario Lázaro Báez y el exjefe del Ejército, César Milani. En tanto, Julio De Vido, detenido en el hospital de dicha cárcel, será trasladado a Marcos Paz en las próximas horas.

Dejar una respuesta