Por Sergio Doval. Es claro que las últimas elecciones han tenido un claro ganador, pero ¿qué sucede con el electorado que no logró seducir cambiemos? ¿Hay una demanda social de un liderazgo alternativo al del Macrismo? ¿Esa demanda tiene un representante que ya es identificado por la sociedad? ¿Cuál es el escenario del gobierno de ahora en más? ¿En qué lugar quedó CFK y hacia donde espera la sociedad que vaya? ¿Qué pasará con sus votantes? Y finalmente, ¿qué rol podría tener el peronismo de ahora en más?

La sociedad exigirá mayores y mejores resultados

El 53.1% de la gente cree que esta elección sirvió para ayudarlo a librarse del pasado, para que avance. Si miramos la base de votantes de cambiemos, el 73.4% de ellos opina esto. Lo que se condice con que el 81.8% de la gente le pediría mejores resultados que hasta ahora. Acá también, el 73.1% opina que lo evaluará con una mayor exigencia. Porque, claro, ya se ha demostrado que CFK es el pasado y; en consecuencia, se le ha validado su hegemonía de gobierno a través de las urnas. ¿Ahora? A demostrar.

El exitismo Argentino también le pasa factura a CFK

El 24.1% de los votantes de CFK en la última elección declaró que buscará una alternativa en el futuro, dado sus resultados electorales. Más allá de esto, el 48.9% de los encuestados declara que estas elecciones posicionan al Kirchnerismo como una fuerza que puede hacerle frente a Cambiemos.

Un lugar para los valientes

Indagando sobre la formación de un liderazgo opositor, los encuestados declararon que CFK (20.6%), Sergio Massa (20.5%), Florencio Randazzo (10.3%) y Juan Manuel Urtubey (6.8%) son las personas que ellos elegirían para que exista una oposición que le haga frente al gobierno y lograr así mayor responsabilidad. La buena noticia para ellos es que el 45.4% de los encuestados ve con malos ojos a gente que venga por fuera de la política y sólo el 21.6% lo aprobaría.

¿Y el peronismo? ¿Y la Unidad? ¿Y CFK?

Cuando consultamos a los encuestados sobre qué es lo primero que se le viene a la mente cuando le mencionan la palabra peronismo, el 40% tuvo una reacción negativa (mencionaron las palabras asociación ilícita, robo, agresión, decadencia). Sólo el 34% tuvo una reacción positiva (soberanía, libertad, pueblo, etc). Lo más interesante es encontrar, dentro del peronismo, que la base de votantes K es la que mejor imagen tiene del peronismo: un 61.6% de miradas positivas. Por otra parte, el sector que peor imagen tiene es la base de votantes de Massa con un 39.6% de reacciones negativas.

Las propuestas en una elección ya no importan.

Esta última campaña ha demostrado que el contenido de lo que se “planea hacer“(si es que hay algo planeado) no se volcó en la campaña. Ahora, bien el 44.4% de los bonaerenses indicó que votó las propuestas del candidato. Pero cuando fueron consultados por esas propuestas, poco más del 10% pudo definir alguna en forma concreta. Lo más llamativo es que un 12.2% votó en base al partido o al candidato opositor. El voto útil ha sido un gran afluente para candidatos que no volverán a disfrutar de la misma escena en la próxima elección.

El cambio aún tiene crédito en la sociedad

El 52.1% de la sociedad cree que el país evolucionó desde que asumió Mauricio Macri. Sin embargo, no todos lo votaron. Macri tiene hoy una imagen positiva en la provincia de Buenos Aires de 57.1%, sólo superada por María Eugenia Vidal con un 67.6%. La ex presidenta ha bajado a 36.4% su imagen positiva. Por otra parte, Sergio Massa tiene un 44.19% y Florencio Randazzo un 45.2%.

En el ranking de quienes nunca serían votados, están la ex presidenta con un 56.2% seguida por Mauricio Macri con un 38.8% y Elisa Carrió, que cierra el podio, con un 26.6%.

La alegría, una consecuencia.

Finalmente, el 46.4% declara que la última elección le produjo reacciones positivas (alegría, esperanza, satisfacción, etc), frente a un 24% que dijo que le generó sensaciones negativas (tristeza, bronca, angustia, etc).

El indeciso frente al indiferente

Estas elecciones mostraron que el indiferente ha crecido por sobre el indeciso. El indeciso es aquel que profundiza su razonamiento y su voto es más “pensado“. Ahora bien, el indiferente no tiene convicción, es una posibilidad sin definición. Hoy el 25% declara que la política tiene nada o poca importancia en su vida diaria y eso habla de la cercanía que tiene la gente con la misma y, por tanto, habla de la construcción cívica.

¿La economía volverá a ser un elemento fundamental en la decisión del voto?

A pesar que estas elecciones fueron de una característica política sin precedentes en las últimas elecciones (dejando de lado la concepción popular que el electorado siempre vota con el bolsillo), el 82% cree que de ahora en más se volverá una preocupación de la sociedad en los tiempos venideros.

Sergio Doval es Director de Opinión Pública de UAI.

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