El exhombre fuerte de la AFIP durante el gobierno de Cristina Kirchner, Ricardo Echegaray, suma complicaciones judiciales. El juez en lo Penal Económico Diego Amarante lo citó a indagatoria por el ingreso irregular de un auto diplomático 2006, cuando era jefe de la Aduana. El magistrado también le prohibió salir del país porque considero que existe “peligro de fuga.

La cita de Echegaray con la justicia será el 19 de diciembre. La imputación se basa en que el exfuncionario permitió la entrada de un vehículo para un supuesto diplomático taiwanés, país que no tiene embajada en la Argentina (de hecho, tiene pocas en Latinoamérica porque está en conflicto con China).

El juez busca determinar si la maniobra, que habría incluido otros autos, tenía por fin revenderlos, aprovechando su ingreso libre de impuestos. Otra irregularidad es que no intervino el ministerio de Relaciones Exteriores, como corresponde en esos casos, por lo que podría ser acusado por contrabando agravado.

Para prohibir su salida del país, Amarante tomó en cuenta una escucha entre Echegaray y el jefe de Inteligencia Oscar Parrilli, en la que el hombre del ente recaudador de impuestos se muestra interesado en conocer precisiones de distintas causas judiciales.

Por otra parte, Echegaray fue acusado por el arrepentido Leonardo Fariña se haber encubierto las operaciones de las empresas de Lázaro Báez con facturas truchas, en especial en Bahía Blanca, donde se decidió cerrar la dependencia de la AFIP, ante le conjunto de irregularidades.

El otro foco de conflicto del exfuncionario es la causa Ciccone: la Oficina Anticorrupción pidió al juez Ariel Lijo su procesamiento por haber otorgado a la imprenta una moratoria por pedido del exministro de Economía, Amado Boudou, cuando un mes y medio antes la había rechazado.

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