Tras el amplio paquete de reformas que anunció Macri en el CCK, aflora la tensión con los sectores con los que el presidente decidió confrontar, entre ellos la justicia. En un seminario en la Facultad de Derecho de la UBA, compartieron un panel, organizado por la Asociación de Jueces Federales (AJUFE), Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia, y el ministro Germán Garavano.

Ante la mirada atenta del secretario general de la OEA, Luis Almagro, Garavano embistió contra la justicia: “Leemos un expediente judicial como hace 200 años atrás. Seguimos trabajando con una rutina y unos horarios… Como decía el Presidente, tenemos que replantear la forma en que trabajamos en la Justicia”.

En esa línea, el ministro remarcó que “la única forma sustentable de recorrer este camino sería que los jueces protagonicen el proceso de renovación” y agregó: “Desde afuera, nosotros podemos impulsar leyes, hacer aportes, pero si no hay un movimiento interno que lidere este proceso y marque las cosas que hay que corregir”.

A su turno, Lorenzetti no dejó pasar la oportunidad y tomó el guante. Reconoció que el poder judicial debe “renovarse” y puso como ejemplo las transformaciones que él mismo puso en marcha en la Corte Suprema. Sin embargo, aclaró que para completar esa tarea necesita “cooperación de todos los poderes, nacionales y provinciales”.

“Hace 10 años que planteamos la necesidad de que debe haber jueces y juezas en todos los juzgados y aún hoy hay 30 por ciento de vacantes”, disparó el jefe de los Supremos y recordó que también reclaman desde hace muchos años la incorporación de tecnología, la necesidad de avanzar en un sistema acusatorio y crear una agencia de investigación para el Poder Judicial.

“No es solo la cooperación entre jueces y fiscales sino de las agencias de investigación porque en la mayoría de los delitos complejos necesitamos esa cooperación y hemos hablado muchas veces con el Ministerio de Justicia”, explicó el ministro de la Corte.

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