La empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) colocó ayer su primer bono internacional, por u$s 500 millones, que serán utilizados para financiar parte de su plan de 320 obras de infraestructura sin cargar el costo al presupuesto nacional.

El interés de los inversores en Argentina se plasmó en ofertas por u$s 2000 millones, que permitieron a la empresa pagar a cinco años a una tasa de 6,625%, 1,7 puntos por encima del soberano. Un costo que se repagará con pedido de ajuste real en la tarifa del 5%.

“La tasa para una empresa como Aysa es muy satisfactoria”, dijo José Luis Inglese, presidente de la empresa, a El Cronista. Más de 235 inversores colocaron órdenes luego del intenso road show de tres días en Londres y Frankfurt. “No tiene garantía del Tesoro nacional. Esto muestra una confianza en el estado que está la empresa en la presentación que hicimos. Marca que hay confianza internacional en la Argentina”, agregó.

Aysa ejecutará este año el plan más grande de obras de su historia, unos u$s 1100 millones. Está ejecutando más de 180 obras, tiene 80 listas para ser empezadas y 60 en proceso de licitación. Aparte, tiene en preparación 5 proyectos de PPP para lanzar a licitación este año.

La empresa, que es 90% estatal, había obtenido autorización para emitir u$s 1000 millones pero buscaba la mitad para este año. En tanto, recibirá del Estado otros u$s 500 millones provenientes de los organismos internacionales.

La empresa repagará los intereses de esta deuda con una propuesta de ajuste real de las tarifas. “Para seguir con el ritmo de obras y no cargar al presupuesto nacional, los servicios de deuda se pagan con la tarifa. Tenemos un pedido de actualización, que es la inflación más un 5% real”, dijo Inglese. El pedido está tratándose en el ente regulador, a fines de marzo se realizará la audiencia pública y en mayo podría empezar a regir la nueva tarifa. “De todas maneras, Aysa es concesionaria, las obras son del Estado nacional”, aclaró.

Con el ajuste de tarifas que se hizo en 2016 (la empresa cubría sólo 20% de los gastos operativos con la tarifa) y 2017 (logró cubrir los gastos en personal, productos químicos y energía) y el que se terminará en 2018 (para cubrir los costos de mantenimiento), la empresa ya estará en pleno equilibrio operativo. En tanto, pudo emitir este bono porque en la ley de presupuesto se la desconsolidó del sector público para que las obras no pesen en el déficit fiscal.

“Estamos muy satisfechos con este gran paso que hemos dado porque nos permite estar más cerca del objetivo del Presidente que es que todos los argentinos tengan acceso al agua potable y a cloacas”, dijo Rogelio Frigerio, ministro del Interior, Obras Públicas, en un comunicado. “Muestra el serio trabajo que viene realizando el Gobierno para insertarse en el mundo y habla a las claras de la confianza que tienen en Argentina los países desarrollados. Es un hito en la historia de la infraestructura de nuestro país”.

El subsecretario de Recursos Hídricos, Pablo Bereciartua, agregó que “esta inyección de capital permitirá cumplir con la inversión en infraestructura, con alto impacto social en el área metropolitana, y confirma el regreso de Argentina al ámbito internacional”.

Además de Inglese, la misión estuvo integrada por la vicepresidenta de Aysa, Alejandra Alberdi, y el CFO, Pablo Belocopitow. También, el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, y Bereciartua.

La colocación del bono estuvo a cargo de Citigroup, Deutsche Bank y HSBC (USA). Actuó como co-manager Crédit Agricole.

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