Ante esta nueva disparada en el dólar provocada por la baja de tasas del Banco Central que llevó la divisa a bordear los $20, los economistas consultados se mostraron cautelosos a la hora de cuantificar la magnitud del traslado sobre los precios, aunque ya advierten que el impacto se está sintiendo sobre productos como carne, aceite, naftas y electrónicos importados o con un fuerte componente extranjero.

Asimismo, descartaron que la devaluación, que ya acumula más de 15% desde diciembre, impacte sobre el nivel de actividad, si se tiene como referencia que durante el año pasado la economía creció cerca de 3% sin que el tipo de cambio se haya mantenido anclado.

La devaluación acumulada durante enero y diciembre ya provocó, sumado al alza en el barril de petróleo, un ajuste en los combustibles del 5% esta semana que se suma a otra del 6% que hubo a fin de año, luego de que el Gobierno liberara por completo el mercado.

“Los formadores de precios no actúan de manera inmediata”, explicó Matías Rajnerman, de Ecolatina, en diálogo con este diario.

“El salto del dólar de los últimos días sólo podría echar más leña al fuego, aunque será necesario esperar unas semanas para saber si, efectivamente, lo hizo”, planteó el economista, para quien la suba de precios llegará al 20% en 2018, cinco puntos del objetivo del 15% que fijó el Ejecutivo.

En tanto, Gabriel Zelpo de Elypsis adelantó que la inflación de enero estará en torno al 2% tras el 3% que marcó diciembre. El resultado estuvo influido por la suba del dólar, dijo Zelpo, aunque aclaró que el impacto de los precios regulados “terminó afectando menos de lo que esperábamos debido a que se postergó bastante la suba en combustibles”, con la que las petroleras venían amagando pero recién se concretó sobre el último tramo del mes.

“Hubo rubros sensibles a la divisa como turismo, electrónicos, aceites y carnes, que se movieron por encima del nivel general”, aseguró.

Por su parte, el analista Christian Buteler consideró que “tarde o temprano la suba del dólar impactará en la inflación”, como ocurrió con la nafta, y otros sectores que utilicen componentes importados, cuyo valor se rige por el precio de la moneda norteamericana.

En cuanto al nivel de actividad, Rajnerman señaló que “por ahora no va a tener impacto” ya que el dólar se está acomodando al nivel del tipo de cambio real de mediano plazo.

“Si no hay señales de una depreciación sostenida, no afectará la actividad, como tampoco lo hizo la disparada del dólar previa a las elecciones”, puntualizó el analista de Ecolatina.

“Todo dependerá de cómo reaccionen los precios. Difícilmente porque el dólar suba un mes, se favorezcan las inversiones, sobre todo las más fuertes, o los sectores exportadores”, añadió Rajnerman, en referencia a los factores que más se benefician cuando aumenta el tipo de cambio, a diferencia del consumo, que suele verse golpeado cuando hay una devaluación abrupta.

Para Buteler “no va a tener impacto, al contrario, en los sectores exportadores, va a mejorar la actividad”.

“La suba del dólar no tiene un impacto tan directo sobre la actividad como sí lo tiene sobre la inflación”, sentenció.

vía BAE NEGOCIOS.

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