El abogado de Sandra Heredia, la empleada de la familia Triaca que fue insultada por el ministro de Trabajo, salió al cruce de la interpretación que se hizo desde el Gobierno sobre el acuerdo indemnizatorio que alcanzaron el viernes de la semana pasada y que difundido hoy por fuentes oficiales, para las cuales la conciliación alcanzada supuso un reconocimiento por parte de la mujer de que “la relación laboral era formal” y que el hermano del funcionario y no el titular de la cartera laboral “era su empleador”.

De acuerdo al letrado Walter Lasaño, del acta suscripta en la sede San Isidro del Ministerio de Trabajo bonaerense, no puede deducirse que su defendida haya admitido que no estuvo en negro desde 2012 hasta fines de 2015 como ella misma denunció. “En un acuerdo conciliatorio nadie reconoce nada. Si uno lee el acta, observará que cada parte ratificó su posición, luego hubo una negociación, una oferta y una aceptación”, dijo en declaraciones al programa Tarde para Nada, de Radio con Vos.

Para el abogado, la propia cifra de $340.000 cobrada por Heredia, que se compone también de una deuda que la empleada mantenía con la familia Triaca cuyo monto no especificó y que quedó cancelada, es prueba, en cambio, de una admisión en los hechos de que su defendida estuvo en negro los años denunciados. “De ninguna manera se hubiera alcanzado esa cifra por un trabajo de tan sólo dos años y con un sueldo de 9.800 pesos como dicen los Triaca que ella cobraba. Si fuera así, el monto difícilmente hubiera superado los $40.000”. Aclaró que, como su defendida hizo constar en el acta, ella reclamó por su trabajo desde 2012 y por un salario de 19.500 pesos. “Sandra sólo pretendía cobrar lo que le correspondía y está muy afligida por la versión oficial de que ella reconoció otra cosa distinta a lo que había denunciado”.

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