El dólar no para de subir y en el mercado minorista alcanzó un nuevo récord al ganar 27 centavos hasta los $ 20,22 para la venta según el promedio realizado por el Banco Central.

Eso fue fiel reflejo de lo que ocurrió en el mercado mayorista, donde el Banco Nación, en los últimos minutos, realizó una operación de venta por u$s 100 millones para intentar calmar la sed por los billetes. El objetivo cortoplacista lo logró. La intención era que el precio mayorista no superara la “barrera psicológica” de los $ 20 y la rueda terminó con un valor de $ 19,97 para la venta.

El total operado en la fecha ascendió en el segmento de contado a u$s 873,927 millones, sin que se haya detectado actividad del Banco Central en todos los segmentos.

Una serie de factores se conjugaron e influyeron para que la temperatura y la ansiedad en las mesas de operaciones aumentaran. La falta de oferta de parte de los exportadores, sumado a la mayor dolarización de carteras, especuladores que realizan operaciones cortoplacistas para sacar diferencia en los precios de compra/venta y empresas que tienen que realizar pago de sus obligaciones comerciales y financieras fueron los factores que ayudaron a la escalada del precio.

“Cuando los operadores del mercado de cambios notan que no hay oferta de dólares, comienza a pagar contra el peso, aunque no necesiten, por el solo hecho de hacer negocio, comprando y vendiendo cuando toman la ganancia del ‘trading’ que hicieron, aquí en nuestros mercados locales y en cualquier mercado libre de los países del mundo”, explicó Fernando Izzo de ABC Mercado de Cambios.

“Ante la falta de oferta de parte de los exportadores e inversores financieros para invertir en pesos a tasas de interés locales, los operadores del mercado notaron la falta de la divisa para el pago de sus obligaciones comerciales y financieras”, agregó el cambista.

Como si fuera poco, hay un factor extra que hasta hace unos meses no estaba presente en el mercado. La incertidumbre internacional. “Las condiciones locales no justifican por sí solas la magnitud del ajuste que experimenta el dólar en esta semana y obligan ahora a seguir con atención la evolución de los mercados internacionales en un escenario que luce mucho más complejo y con un pronóstico algo incierto para el futuro”, indicó el analista Gustavo Quintana de PR Mercado de Cambios.

En el mercado de dinero entre bancos, el call money operó estable a un promedio del 26,50% y en swaps cambiarios se pactaron u$s 210 millones para tomar fondos en pesos, mediante el uso de compra-venta de dólares para mañana y el miércoles próximo. Además, las Lebac en el mercado secundario se operaban al plazo de 13 días al 26,65% y la de 188 días al 25,40%.

En el mercado de futuros del ROFEX se operaron u$s 710 millones, de los cuales el 50% se negoció a fin de febrero a $ 20,35 con una tasa implícita de 34,73% y el plazo más largo fue junio a $ 21,7800 a una tasa del 23,30%. Los plazos quedaron con subas promedio de cuarenta centavos, una suba mayor que la del mayorista, que fue de veintisiete centavos.

La venta del Banco Nación fue simbólica y sin ninguna otra intención que parar la rueda de hoy. Para el viernes la incertidumbre sobre qué sucederá con el precio del dólar volverá a aflorar.

En las mesas mayoristas, relatan en el mercado, “se notaba hoy a los bancos comprando para subir posiciones en dólares y efectuar sus giros al exterior, y a los inversores institucionales y del exterior demandando la divisa para coberturas y cambiando de activos más seguros, ante la inesperada suba de los últimos dos días”.

Las miradas ahora se posan en qué pasará el viernes, antes del feriado de Carnaval que mantendrá inactiva la plaza financiera el lunes y martes próximos.

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