Mauricio Macri escuchó hasta el hartazgo que se había cerrado, que su Gobierno no le daba lugar a la política. Días atrás, cuando el titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó oficializó que no renovará su banca, esas voces se acentuaron. Pero en las últimas horas tomó una decisión emblemática que apunta a terminar con esos cuestionamientos: el diputado, junto al ministro del Interior Rogelio Frigerio, se sumarán a la mesa de decisiones que integran el tridente compuesto por el jefe de Gabinete Marcos Peña, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.

Así quedó decidido -y evidenciado- este mediodía. El encargado de transmitir la voluntad del jefe de Estado fue el propio Peña, en un encuentro que inicialmente parecía trazado para tejer una estrategia de cara a la reunión que luego mantuvo el Presidente con los senadores.

En el caso de Monzó es su regreso formal a la mesa de decisiones, a casi dos años de haber sido corrido de todo y justo cuando, semanas después de su anuncio, se daba por hecho su partida -en diciembre de 2019- a la embajada de España. ¿Habrá influido Nicolás Caputo, el mejor amigo del Presidente -y también cercano a Monzó- quien pasó por Casa Rosada la semana pasada?

Mientras, para Frigerio implica el reconocimiento del Presidente a su trabajo de articulador con los gobernadores, más allá de que ya venía participando de todas las reuniones de coordinación de gestión.

“La idea es ampliar la mesa y se sumarán a las reuniones que se hacen todas las semanas”, confió a este diario una fuente de Casa Rosada, intentando naturalizar la decisión.

De todos modos, el momento que elige el Presidente para ampliar el tridente no es menor. Hay quienes creen que se terminó de convencer luego de los encuentros que mantuvo en las últimas horas en busca de apoyo a su decisión de negociar con el Fondo Monetario Internacional.

Según pudo saber Clarín, a la natural insistencia de los mandatarios peronistas se sumó la sugerencia de importantes empresarios con los que dialogó en las últimas horas.

También influyó, claro, el reclamo de algunos sectores del radicalismo y el pedido de “suavizarse” que le hizo la líder de la Coalición Cívica Elisa Carrió, una defensora a ultranza de Monzó.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here