El seleccionado argentino realizó este lunes su primer doble turno en suelo ruso con una mañana dedicada a Islandia, el rival del debut.

Para sacarle el jugo entonces al análisis futbolístico sirvió el entrenamiento matutino, que por esa precisa razón estuvo cerrado a la prensa, mientras que en el segundo, obviamente abierto, se pudo observar también algo archiconocido como lo es la devoción de todo el mundo, no solamente los argentinos, por el capitán Messi.

El comienzo de la semana final, la que abre la hora de la verdad irremediablemente, luego de la práctica cerrada del domingo, regenerativa y condicionada por la lluvia, encontró muy activo al casildense, que después de algunos rodeos parece apuntar decididamente a un equipo ofensivo con la idea de hacer primera en las tres manos de la fase inicial con rumbo a octavos de final,

Y la otra intención que Sampaoli viene manejando cada vez con menos disimulo desde que llegó a la selección es la de jugar con un solo “nueve”, copiando a uno de sus antecesores inmediatos como Gerardo Martino. Pero, también como su co-provinciano Tata, no es es centrodelantero un nombre al azar, sino que es puntualmente Sergio Agüero.

Con ambos, además de Marcos Rojo como segundo marcador central y Maximiliano Meza aprovechando su oportunidad ante la sentida ausencia del lesionado Manuel Lanzini, este lunes previo al feriado nacional que mañana se vivirá en este país, cuando como cada 12 de junio se celebra el “Día de Rusia”, el técnico, al que se lo ve tan activo como serio en las prácticas, empezó a perfilar el equipo para el debut.

Y este se conformaría con Wilfredo Caballero; Eduardo Salvio, Nicolás Otamendi, Marcos Rojo y Nicolás Tagliafico; Maximiliano Meza, Javier Mascherano, Giovani Lo Celso y Ángel Di María; Lionel Messi y Sergio Agüero.

Este 4-4-2 que supondría el parado inicial del equipo, podría desdoblarse hasta en el 2-3-3-2 tan pregonado por Sampaoli, cuando Salvio (le está ganando la pulseada a Gabriel Mercado para el cotejo inicial) y Tagliafico se desprendan al ataque y queden atrás solamente Otamendi y Rojo, generando una primera línea de media cancha con ellos dos y Mascherano, una segunda con Meza, Lo Celso y Di María, más Messi y su entrañable amigo Agüero arriba.

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