La caída del consumo, el aumento de las tarifas y la apertura de las importaciones se cobró otra víctima.

Esta vez, los dueños de la reconocida marca de indumentaria Wanama solicitaron la apertura de su concurso preventivo de acreedores. Lo concretó el directorio de la sociedad Big Bloom, dueña de la etiqueta, ante el Juzgado Comercial Nº 21, Secretaría 43 de la Ciudad de Buenos Aires.

Con la firma de su presidente, Emiliano Fitá, la también propietaria de John L. Cook envió un comunicado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires para anunciar la decisión, aunque sin dar mayores precisiones sobre las razones. En su último balance anual correspondiente al 2017, se observa una pérdida de $3,2 millones que, según la compañía, se originó por un menor nivel de ventas tanto de sus propias marcas como del resto del sector y que estuvieron originadas “por el menor poder adquisitivo de las familias frente a la menor demanda de empleo y la aceleración de precios en bienes y servicios”.

Al 31 de diciembre tenía una deuda de $325 millones y una facturación de $557 millones. La empresa había pagado ese año indemnizaciones al personal por reestructuración por $3,5 millones.

En el documento, también se asegura que como mecanismo para revertir este escenario, los esfuerzos se orientan al comercio electrónico, expansión territorial tanto de franquicias como de clientes multimarca, “considerando que hay áreas relevantes donde nuestras marcas no tienen presencia”.

De hecho, el año pasado la firma abrió un mega store en la zona de Palermo Soho, bautizado como Wanama Home, que luego se amplió a Cañitas y en un shopping de la provincia de Neuquén.

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