El presidente Mauricio Macri brindó una conferencia de prensa junto al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en el marco de la presentación del Plan de Fronteras Protegidas. En el mismo, el primer mandatario admitió que se va a efectuar un aumento de la pobreza.

“Lamentablemente esta devaluación trajo un rebote de la inflación que es el mayor generador de pobreza. Lamentablemente vamos a ver que parte de lo que habíamos conquistado como reducción de pobreza lo vamos a perder”, reconoció el Presidente.

Y continuó: “Este es el camino que estamos recorriendo, sabíamos que iba a tener obstáculos. Lo importante es mantener la convicción. Sigamos trabajando, retomemos la agenda como la estamos retomando, sigamos queriendo desarrollar cada rincón del país, volviendo a crecer. El año que viene vamos a crecer, no mucho pero vamos a crecer”.

“La Argentina va a volver a tomar velocidad, sobre todo si hacemos los deberes de no seguir teniendo esta vulnerabilidad que nos volvió para atrás, porque veníamos creciendo muy bien, habíamos generado 600 mil puestos de trabajo y habíamos reducido la pobreza de forma importante. A mi me duele muchísimo porque es mi principal compromiso y sé lo que significa estar en la pobreza porque los visito”, concluyó Macri.

La pobreza como situación o condición socioeconómica de la población

Refiere a los que no pueden acceder o carecen de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas que permiten un adecuado nivel y calidad de vida tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable. También se suelen considerar la falta de medios para poder acceder a tales recursos, como el desempleo, la falta de ingresos o un nivel bajo de los mismos. También puede ser el resultado de procesos de exclusión social, segregación social o marginación. En muchos países del tercer mundo, la situación de pobreza se presenta cuando no es posible cubrir las necesidades incluidas en la canasta básica de alimentos o se dan problemas de subdesarrollo.

En los estudios y estadísticas sociales se distingue entre pobreza y pobreza extrema, definiéndose la pobreza extrema como aquella situación en la que una persona no accede a la canasta básica de alimentos (CBA) que le permita consumir una cantidad básica de calorías por día, y pobreza como aquella situación en la que una persona no accede a una canasta básica de bienes y servicios más amplia (CBT), que incluye además de los alimentos, rubros como los servicios públicos, la salud, la educación, la vivienda o la vestimenta.2​ El Banco Mundial ha cuantificado ambas líneas, estableciendo desde octubre de 2015, la línea de pobreza extrema (indigencia) en 1.90 dólares por día y la línea de pobreza en 3.10 dólares diarios.

Según el Informe de Desarrollo Humano de 2014 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) uno de cada cinco habitantes del mundo vive en situación de pobreza o pobreza extrema. Es decir, 1500 millones de personas no tienen acceso a saneamiento, agua potable, electricidad, educación básica o al sistema de salud, además de soportar carencias económicas incompatibles con una vida digna.

En la mayoría de contextos sociales la pobreza se considera algo negativo y penoso, si bien en algunos ámbitos de carácter espiritual o religioso la pobreza voluntaria se considera una virtud por implicar la renuncia a los bienes materiales —voto monástico de pobreza—. Históricamente la pobreza ha sido valorada de muy distinta forma según la ideología o ideologías de cada época; así ocurría en el pensamiento económico medieval. Distinta a la pobreza voluntaria es la vida austera o vida sencilla cercana a posiciones tanto espirituales como ecologistas —decrecimiento—.

Dejar una respuesta