El presidente electo Jair Bolsonaro prometió este domingo “cambiar el destino de Brasil” y arrancar a la principal potencia de América Latina de la influencia “del socialismo” y del “extremismo de izquierda”.

“Juntos vamos a cambiar el destino de Brasil”, afirmó el ex capitán del Ejército de 63 años y representante del Partido Social Liberal en un discurso por las redes sociales, con tono marcial y referencias religiosas, transmitido por la televisión.

“No podemos seguir coqueteando con el socialismo, el comunismo, el populismo y el extremismo de izquierda”, agregó.

El flamante mandatario afirmó en un video difundido por la red social Facebook y transmitido por la televisión: “Ustedes serán mis testigos de que este gobierno será un defensor de la Constitución, de la democracia y la libertad. Es una promesa no de un partido, no es la palabra de un hombre, es un juramento ante Dios”.

También manifestó que va a “pacificar” su país y construir “una gran nación” en base a la “Ley y el orden”, aunque aclaró que ” Brasil está por encima de todo y Dios por encima de todos”

“Ofreceremos un gobierno decente que trabajará para todos los brasileños” adelantó y afirmó que “En este proyecto que construimos caben todos aquellos que tienen los mismos objetivos”.

El capitán de la reserva del ejército brasileño y diputado federal desde hace más de dos décadas, alcanzó el 55,44% de los votos y superó de esta forma al representante del Fernando Haddad, que obtuvo el 44,51%, de acuerdo a los resultados oficiales publicados por el Tribunal Superior Electoral, con el 96,48% de los votos escrutados.

La participación en estas elecciones marcadas por la polarización, el descrédito del PT luego del encarcelamiento de su líder, Luiz Inácio Lula da Silva, y el surgimiento de la polémica figura de Bolsonaro, un ultraderechista, que promete una guerra contra el crimen y la corrupción y que fue apuñalado en plena campaña, se ubicó en el 78,81%.

En la primera vuelta, había sido del 79,76%, por debajo del registrado en las últimos procesos eleccionarios.

De esta manera, el flamante mandatario consolidó y amplió el apoyo recibido el 7 de octubre en la primera vuelta, cuando llegó al 46,03%, a sólo cuatro puntos de imponerse en esa instancia, y logró alejarse de Haddad, que alcanzó el 29,28%, y Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), que llegó al 12,47%.

El nuevo mandatario del país más grande y poblado de América Latina, Brasil, asumirá en el Palacio do Planalto en Brasilia el 1 de enero de 2019 junto a su vicepresidente Antônio Hamilton Mourão, ex general del ejército que pasó a retiro este año para sumarse a la campaña.

Reemplazará de esta forma a Michel Temer (PMDB), quien accedió a la presidencia en 2016 luego de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff ( PT), primero en forma interina y luego de manera estable hasta la celebración de estas elecciones.

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