El duro ajuste monetario que el miércoles pasado anunció el nuevo presidente del Banco Central, Guido Sandleris, no será gratuito en términos de actividad. En el mercado, de hecho, esperan desde hoy una fuerte suba en las tasa en pesos y prevén en el mediano plazo un impacto directo en el consumo interno, con el sector industrial y el de comercio como los principales afectados. Ante este nuevo escenario, y con un dólar que aún no muestra signos de estabilizarse, las principales consultoras comenzaron a retocar a la baja sus proyecciones de crecimiento del Producto Bruto Interno ( PBI) para este año y el próximo.

“Ya veníamos bajando la tasa de expansión proyectada, pero ahora lo que nos cambió fue la restricción de la política monetaria. El tightening (ajuste) fiscal ya estaba tomado en cuenta, ahora sumamos el tightening monetario”, explicó Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando Ferreres, que ahora, tras el anuncio de Sandleris, ve una caída de 2% para el PBI este año, cuando antes esperaba una contracción de 1,8% y para el año que viene recortó su estimación de crecimiento de 2,1% a 1,7%.

Gabriel Camaño, de la consultora Ledesma, sostiene que el ajuste monetario va a pegar más en el consumo durable y en lo que está más orientado al consumo interno. “Cuanto más durable y más interno, peor”, sentenció. La consultora también modificó sus cálculos de 2019, en donde esperaban que el PBI no crezca o caiga 0,5% y ahora ven una pérdida más cercana al 1%. Este reacomodamiento no fue sólo por el endurecimiento monetario. “Juega mucho también que en septiembre haya seguido la volatilidad en el tipo de cambio”, agregó.

Lo que piensa Sandleris

Cuando anunció la nueva política monetaria, y ante la pregunta sobre el impacto en la actividad, Sandleris evitó dar precisiones y sólo dijo que el nuevo esquema reducirá la inflación y le quitará volatilidad al tipo de cambio.

Para Martín Kalos, director de EPyCa consultores, con estas medidas la recesión se va a profundizar, aunque no puede decir en qué magnitud, ya que todavía no se sabe cómo implementará el BCRA la contracción monetaria, ni qué medidas adicionales tomará. “Todo indica que en una política contractiva se va a profundizar la recesión y esto afecta a todos los sectores que apuntan al mercado interno y a las pymes, que ya estaban golpeadas por la caída de las ventas y las tasas altas de interés, que a su vez están subiendo y seguirán subiendo”, explicó Kalos, que prevé una recesión de un año, hasta el primer trimestre del año que viene inclusive, y están revisando el segundo trimestre.

“La nueva política económica sobre los agregados monetarios tendrá un fuerte impacto contractivo sobre la actividad, generando tal vez una caída real incluso superior al 0,5% estimado en el presupuesto nacional para 2019”, destacó en su informe Delphos Investment. Uno de sus socios Santiago López Alfaro, advirtió que desde hoy podría haber una fuerte suba en las tasas en un intento del BCRA de reducir la presión sobre el dólar el día en que entran en vigencia la banda de flotación en la que no interviene. “En un contexto en donde se sabe que no hay dólares y el Banco Central prevé no intervenir en el mercado spot, las tasas van a tener que subir fuertemente para lograr un equilibrio”, señaló.

Ramiro Castiñeira, de Econométrica, considera que el ajuste monetario “es parte de la solución”, y culpa al gradualismo de Sturzenegger por la baja en la actividad. Además, la consultora no modificó sus proyecciones: prevé una caída de 2,5% en el PBI para este año y alza de entre 1% y 1,5% para el 2019. “No ajustamos la información. Ya sabíamos que eso iba a pasar eso. Acá parece una exigencia del FMI pero son medidas que hace cualquier país racional”, comentó.

Camilo Tiscornia director de C&T Asesores Económicos, dijo que es prematuro calcular un impacto en la actividad. “Es probable que las tasas suban en el corto plazo pero puedan bajar cuando se acabe el tema de las Lebac”, explicó. Prevé una caída de 2% del PBI este año y un crecimiento nulo o de hasta 1% para 2019, “si es que se estabiliza la situación financiera”.

Federico Furiase, de Eco Go, coincide con Tiscronia y no modificó sus proyecciones, donde prevé una caída de 2,8% para 2018 y de 1% para el año próximo. De todos modos, asegura que “la política monetaria, al ser más recesiva en el canal del crédito, podría tener un efecto negativo sobre la actividad en el corto plazo”, aunque advierte que si el BCRA logra estabilizar el tipo de cambio, “podría compensar esa caída”.

Las cartas están echadas. Se viene por delante un fuerte endurecimiento en la política monetaria que puede lograr su objetivo primario de contener la presión inflacionaria, pero no hay duda que promete enfriar aún más una economía ya golpeada por la recesión.

vía Baenegocios.com

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