Sobre el final del mes, y debido a lo que consideran que es el impacto retrasado de la megadevaluación, la industria alimenticia remarcó varios de sus productos con un promedio del 7%, lo cual ya se empezó a trasladar a las góndolas en los últimos días y seguirá en esta semana con un impacto directo en el IPC de octubre.

De acuerdo con un relevamiento, algunas empresas líderes en el mercado alimenticio y de limpieza como Arcor (polenta, jugos, galletitas, helados), Unilever, Procter and Gamble, Baggio y Alicor (pastas secas) enviaron los nuevos listados al amplio universo del retail, que va desde los hipermercados, pasando por los supermercados provinciales, hasta los comercios de barrio como autoservicios y chinos.

En un escenario donde se espera una inflación superior al 5% para el mes de octubre, desde una de las cadenas dijeron a este medio que

“sigue la ola de aumentos. Estamos claramente en el escenario de estanflación y no vemos una salida cercana”. Otras fuentes del retail señalaron que las empresas apuestan todavía por la mayor rentabilidad a pesar de la baja en el consumo, un fenómeno que se observa muy especialmente en el mercado argentino.

Luego del último trimestre del 2017 que tuvo un alza frente al año anterior por el cobro de incrementos en las paritarias, vino un período de diez meses de caídas en el consumo, en la comparación interanual.

“En los supermercados, la situación es terminal porque los proveedores nos matan con los aumentos. Incluso en más de una cadena se habla de cierre de locales y despidos”, expresaron.

Sobre el comportamiento del consumidor, se repite la variante de los meses previos ya que “la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además, sigue comprando marcas más baratas”, señalaron. Como se descartaba en el mercado, la disparada de la divisa estadounidense tiene y tendrá el inmediato reflejo en las góndolas, en parte por los componentes importados y también por las conductas especulativas que siempre aparecen en el empresariado, lo cual deriva en la licuación del poder adquisitivo.

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