La industria dio un negativo de 6,8% en octubre contra el mismo mes del año pasado. Se trata de la sexta caída consecutiva de un sector que viene en deterioro desde diciembre del 2015.

Los análisis más optimistas prevén que la caída del sector durante el período sea de sólo 5,7%. La merma del consumo interno, la sequía, la apertura comercial y una macroeconomía inestable contribuyeron al derrumbe. Tras la última crisis cambiaria se le sumó la escasa colaboración de la construcción pública y privada, y la tasa de interés en niveles récord.

El dato de octubre surgió ayer de la publicación del Estimador Mensual Industrial (EMI) por parte el Indec. Desde la consultora LCG destacaron que la expectativa para el 2018 es que la producción manufacturera caiga 3,2% contra el 2017. Si esa proyección se cumple, la contracción del sector superará el 6% durante el período 2016-2018. Con octubre ya cursado, el año alcanzó un acumulado de -2,5%. Para la consultora ACM el negativo del año alcanzará el 2,9%. En ese caso se daría el escenario optimista de una caída de apenas 5,7% en 2016-2018.

Y es que en 2016 la industria registró una merma de 4,6%, producto de la devaluación del tipo de cambio tras la salida del cepo cambiario, que pegó en los salarios y el consumo interno. El 2017 fue un año de recuperación parcial, ya que la producción mejoró pero apenas 1,8%. Así, el 2018 arrancó negativo y terminó negativo.

El investigador del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella (CIF-UTDT), Martín Rozada, publicó ayer un cálculo desestacionalizado para el EMI. El Indec no muestra ese dato ni tampoco el índice. Rozada destacó que en octubre hubo una variación positiva de 3% contra el desplome de septiembre. “Se recupera la producción industrial”, afirmó en su cuenta de Twitter. En lo estadístico eso significa que la industria sigue dentro del pozo pero que, aun ahí dentro, habría logrado tocar piso.

La respuesta del economista Mariano Kestelboim, para quien los datos de octubre muestran que “se profundiza la desindustrialización”, fue en la dirección opuesta: “Este tipo de conclusiones se produce cuando no visitás fábricas. La industria no se está recuperando. Muchas empresas se están fundiendo y hay una terrible destrucción de empleos”.

El último dato oficial de empleo industrial remite a septiembre y mostró que durante ese mes se perdieron 9.300 puestos en el sector. Contra noviembre del 2015 esa reducción de empleos llega a 107.300 puestos. Para Kestelboim no hay garantías de que se haya tocado el piso. “Hay costos al alza por la devaluación e imposibilidad de pasarlo a precios por la recesión. En diciembre y enero habrá mayor demanda estacional de divisas por lo que la estabilidad cambiaria no está garantizada”, dijo.

Tal como mostró el investigador de la Undav, Hernán Herrera, el bimestre septiembre-octubre fue muy malo para la producción manufacturera. Septiembre registró una caída histórica de 11,5% y octubre la mencionada de 6,8%. Para ver un bimestre tan negativo en la serie del Indec hay que remitirse al 2002, cuando el desplome fue aun peor.

via Bae

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