Los datos de actividad publicados por el Indec mostraron caída en todos los componentes de la demanda agregada. Por un lado, el consumo privado, en línea con el fuerte deterioro del salario real y un desempleo que crece algo más lento, aceleró su desplome al 4,5% interanual.

Por otro lado, los factores a los que apuntó de lleno el Gobierno para impulsar al PBI, es decir la inversión y las exportaciones, también dieron sendas contracciones de 11,2% y 5,9%. Los gastos corrientes del estado acompañaron, de la mano del ajuste fiscal, con una caída de 5%.

Así, con ningún componente de la demanda, ni los típica-mente keynesianos ni los preferidos por el discurso oficial, tironeando hacia arriba, la contracción de la actividad durante el tercer trimestre fue de 3,5% interanual, según los datos publicados ayer por Cuentas Nacionales del Indec. El dato que se destacó ayer entre los más optimistas fue lo poco que este escenario recesivo se trasladó al índice de desempleo, que trepó solamente hasta el 9% (ver página 4).

La recesión técnica se confirmó con la segunda caída intertrimestral desestacionalizada al hilo. Fue de 0,7% contra el segundo, que a su vez había dado negativo de 4,1% contra el primero. Y si en el segundo trimestre la explicación había aparecido por el lado de un agro que se había desplomado 31,6% interanual (esta vez cayó sólo 5,2%), por efecto de la sequía, en el tercero la novedad fue el frenazo a la obra pública generado por el ajuste fiscal, que llevó a la construcción no sólo a dejar de crecer e impulsar a la actividad, sino también a contraerse 0,8%.

A eso se le sumó un nuevo capítulo, incluso más importante que en el segundo trimestre, del efecto de la crisis cambiaria sobre el nivel de precios, los salarios y el consumo privado. Y su correlato en una política monetaria que elevó a las tasas de interés por las nubes, afectando tanto a la inversión como al consumo privado. Así fue que la industria registró una caída de 6,6%, el comercio una de 8,9% y los hoteles y restaurantes una de 3,5%.

“Todo indica que la caída de la actividad continuará en el cuarto trimestre y en el primero del próximo debido a que las tasas de interés se mantienen altas, la caída del salario real impacto en el poder de compra, la inversión muestra un escaso dinamismo y las exportaciones muestran un crecimiento acotado”, afirmaron desde la Unión de Emprendedores. 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here