Débora falleció a raíz de un ACV, luego de un parto prematuro. Diversos clubes de la Argentina se solidarizaron con el ex arquero

El ex arquero Carlos “Chiquito” Bossio atraviesa un delicado momento personal. Su esposa murió luego de dar a luz y la bebé, que nació de manera prematura, pelea por su vida.

Ana Débora Lucero Bustamante tenía 42 años y falleció a causa de un ACV luego del parto. La bebé, que nació tras solo siete meses de gestación y que es la primera hija de la pareja, aún está internada.

Días atrás, Bossio había hecho una publicación en su cuenta de Instagram para enviarle fuerzas a su esposa y desear su pronta recuperación. “Fuerza amor. No me aflojes guerrera de la vida. Te amo”, había escrito el ex arquero junto a una foto de Débora sonriente. “Estamos rezando por vos mi vida”, agregó en la publicación que en las últimas horas, a raíz del triste desenlace, se llenó de mensajes de condolencias.

Tras su retiro en 2013 (su último equipo fue Tiro Federal de Rosario), Bossio se alejó del fútbol. En sociedad con Débora, montó una empresa de fabricación de carteras y zapatos. 

El mundo del fútbol está consternado a raíz del trágico episodio. Varios clubes se solidarizaron con el ex arquero. Incluso los jugadores de Lanús, club en el que “Chiquito” brilló entre 2004 y 2009, salieron a la cancha con una bandera en su honor el viernes pasado en la previa del partido de local ante Rosario Central. “Chiquito, estamos con vos y tu familia. ¡Mucha fuerza!”, fue el mensaje del “Granate” para el ex jugador, de 45 años.

Belgrano de Córdoba, Estudiantes de La Plata y Defensa y Justicia también enviaron sus condolencias a Bossio. Incluso Talleres y Gimnasia, clásicos rivales de los equipos con los que está identificado, se manifestaron al respecto.

Carlos “Chiquito” Bossio nació en Córdoba y sus primeros pasos en el fútbol los dio en Belgrano. Luego pasó a Estudiantes de La Plata, club que le permitió dar el salto hacia la selección argentina. El arquero vistió la camiseta celeste y blanca entre 1994 y 1996, consiguiendo la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995, la de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y siendo parte del plantel durante las Eliminatorias para el Mundial de Francia 1998.

El cordobés, que jugó también en el exterior en clubes de Portugal y de México, es recordado por ser el único arquero en haber convertido un gol de jugada en el fútbol argentino. Fue el 12 de mayo de 1996 cuando, de cabeza, anotó el 1-1 para Estudiantes ante Racing.